domingo, abril 14, 2019

Domingo Magistral

El segundo fin de semana, es sinonimo de golf.
Llevamos 83 ediciones definiendo el torneo mas joven de los del Grand Slam del noble deporte.
Esta cronica es redactada a los apurones, porque es domingo por la matina.
Lo primero que tengo para decirle a los destinatarios, es que la ronda final del Masters, se juega y se televisara desde las 10 am por ESPN en Argentina.
Debido a la probabilidad de tormentas, los organizadores tomaron nota raudamente, movieron todos los hilos, y sin anestesia, nos madrugaron, porque las salidas arrancaron a las 7:30, desde el 10, y desde el 1. Algo mas? Si salen en threesomes.
Suelo tirar la bronca contra la organizacion del Masters, pero esta velocidad y lucidez, para rearmar todo en cuestion de minuticos, ratifica que son un bloque homogeneo, y despierto para todo.
Ayer sabado, hubo tres jugadores que igualaron el record de cancha, que es de 64 golpes. Se jugo un golf de pelicula. En la salida final, estan Francesco Molinari, un turines adorable; Tony Finau, norteamericano que tiene un juego solido y hermoso, un tipo de 29 anios que se enamoro del golf, viendolo jugar a Tiger, con quien hoy comparte la salida final.
En fin, poco mas puedo agregar. Me estoy quedando sin senial, porque aca no hay nada gratis. Simplemente vaticino que sera una ronda final inolvidable. Estos tres jugadores me gustan, pero siento la sensacion a hoyos suplementarios.
Recordad sintonizar a Silvia, Paco y Johnny por ESPN. Esperamos vtros.comentarios.



Desde el fairway, KikilloF - cronista caddie

miércoles, abril 10, 2019

Abogado, poeta y quemero: Pepe Braceras


A poco de conocerse la decisión de la quita de los seis puntos al Globo, voces varias se alzaron en tal sentido.
De todas ellas, rescato la voz de un letrado quemero, porteño al estilo de Manuel Mandeb, un tipo sensible. 
Percibo que en este mundo hiperinfoxicado, para hacerse oir, hay que acudir al ingenio, no a la bajeza, y por-que no a la poesía, para hablar desde il cuore. 
Algo así nos propone el gran Pepe Braceras, multifacético y sorprendente.
Persona que lejos de alejarse en las malas, se acerca y pecha el carro desde el baúl, empujando, aún cuando sea un Fairlane que está en Ayacucho entre Posadas y Alvear.
Me gusta mucho ese tipo de aliento sempiterno, máxime cuando la cosa está que arde, y se habla de esta manera.

Es el negro Barbieri y su guitarra, es Violeta Rivas cantando el himno con el globo en el pecho.
Es Horacio Ferrer, Raúl Fernández, Nestor Vicente, la esquina del herrero, la chata de Mano Blanca.
Es la que nunca más salió a mirar el tren.
Es Herminio copando la parada y el café con billares que no está.
Con seis puntos más o menos seguimos alentando .
Hasta con un poco de candor, sin pedir nada .

Es un valor intangible, un sentimiento, una ilusión por verlo jugar bien . En el 118 siempre, rumbo al sur . 
Pero lo mejor fue cuando el niño bien al guapo Rivera lo calzó de cross . 
A ese niño lo hizo quemero el negro Laguna y nos dio la cancha de Chiclana casi Inclán, donde después iba a nacer uno tan atorra como el Bambino Veira . 
Barrio de las Latas y de las Ranas, te evoco aunque no te conocí

Loores al gran Pepe, que no es el único que se embarca en Misiones Imposibles ...

martes, abril 09, 2019

La petite (grande) cravate

Hay prendas que nos deslumbran, aún cuando permanezcan guardadas por muuuuuchos años.
Algo así sucedió el primer sàbado de abril de 2019, cuando dispusierame a enfundarme en el traje de padrino de boda de mi (ex) pequeña gran Tini.

Siendo la primera hija que se casaba, había infinidad de cuestiones en la previa. Algunas de orden mayor, otras de ìndole logística, pero todas con su peso, para que el evento fuese una celebración colectiva.
Llegado el gran día, había un lógico y desbordante nerviosismo. Uno de los aciertos, fue acercarme a la peluquería con el motivo de emprolijarme. Ver otras personas haciendo su vida normal, y luego de conversar con el barbero, regresé alviado y renovado.
El momento de la boda era inminente, tan solo había que lustrar los tamangos, planchar la camisa, etc.
En ese momento, el Benjamín arremete solicitando vestimenta:
_ Cómo, no tenés corbata? -preguntele con cierta preocupación.
_ No Viejo, vos mismo me dijiste que tenías varias …

Absolutamente cierto. Raudamente desempolvamos las cravates que sobrevivieron a n mudanzas, y a esta onda m&m, de cuellos desprendidos. Finalmente logró hacer una selección de tres candidatas.
Mientras tanto, yo permanecía inalterable, convencido de mi elección: mi corbata, seguía enfundada en su cobertor, dentro de una caja.
Ya cercana la hora en que debía rajar de casa, para buscar a la Novia y dirigir juntos a la Iglesia, me dispuse a hacer el nudo de la corbata. Cuando hube de sacarla de su funda (cuestión que no hice a lo largo de los veintitantos años), reparé en lo descolorida que estaba en ciertas partes.
A la pelota, pensé, y ahora que cazzo hacemos …
Allí recordé que la bendita corbata, había resistido el paso del tiempo, desde el primer sábado de abril de 1990, porque la había utilizado mi suegro, el Doctor.

Habían pasado (tan solo), 29 añitos, y deduje que algún poder mágico habría de tener, porque de otro modo, no comprendía, como cazzo seguía estando tan a mano, luego de tanta vida, con hogares y ropajes diversos.
Me dije, no ha de ser casual entonces.
Ni bien me hice el nudo, vi que era corta.
Sonamos pensé ....
Mas, afortunadamente, el bendito chaleco salvó las papas.
Una vez que me puse el chalequillo, y luego me calcé el jacket, la pequeña gran corbata, comenzó a recuperar brillo. Diría que lucía como aquel día en que me casé. Ahora, venía a acompañar a otro padrino.
Creo lo hizo bien, porque dicha prenda es esencial, ya que uno debe sentirse a gusto con ella. Allí comprendí el profundo significado y algún mensaje del mas allá que portaba aquella pequeña gran corbata, gesto elocuente en este momento inolvidable.