miércoles, octubre 26, 2005


Literatura y colimba

Ayer se llevó a cabo una mesa redonda sobre literature en el Museo Nacional de Bellas Artes (Avenida del Libertador entre Luisito Agote y la Avenida Pueyrredón). Participaron Liliana Heker, Ana María Shua y Pablo de Santis.
El museo está fenómeno, abre desde las 12 hasta las 19 horas y tiene una oferta muy variada. Recomiendo especialmente las ofertas de la mini librería de la Planta Baja.
En el auditorio del primer piso se llevó a cabo la charla. Mientras esperaba diera comienzo pude observar el increíble magnetismo de una pieza de Guillermo Roux llamada “La ronda”, que tiene algo así como 3 x 2 metros.
La mesa arrancó y hablaron los tres escritores. Cuando llegó el turno de Heker, esta se proclamó amiga de Shua, y en lugar de hacer su ponencia, cuestionó supuestos enunciados de su predecesora. Esto derivó por andariveles harto surrealistas, pretendió encender una falsa polémica, y no hizo mas que ahondar el carácter anodino/vacío de su presentación. Tanto Shua, como De Santis fueron prolijos y cautos con el manejo del tiempo, y fueron respetuosos porque citaron bastante a otros autores y algunos de ellos no tan conocidos.
Me llevo como algo mas que interesante esta visión de De Santis, con su laburo donde bucea en las profundidades e implicancias del género historietas en la literatura en general: Oesterheld, Trillo, Sasturain, Ricardo Barrera y Breccia [el muchacho de Mataderos]. Y celebro no se haya sumado a la confusión que imperó en la última parte del evento.
Como nota al pie, lo ví luego de unos 23 años, ya que hicimos juntos la colimba, custodiando el Palacio Paz en la época de las Malvinas. Después de tamaño engendro, uno se volcó hacia las letras, y el que suscribe hacia lo computable. Opciones.


Palomita Blanca
Este artículo/post se genera desde un viejo procesador de textos. En rigor de verdad añoro el Word for DOS, donde uno escribía a dos manos, sin tanto requerimiento de hard, y sin el maldito mousse.

Vuelvo al título del “artipost”. Resulta que allá por los 90’ hube de laburar tendiendo redes en un estudio de abogados grandecito. Como todos los laburos, lo mejor que me llevé de allí fueron las experiencias compartidas con un selecto grupo de personas.
Allí tuve la ocasión de conocer una persona que se dedicaba a liquidar sueldos, y analizar los gastos de las facturas telefónicas, ya que este estudio trasladaba los costos de sus llamadas telefónicas internacionales a sus clientes. En medio de esta maraña administrativa, y seguramente potenciada por salir de tamaño tedio, Verónica Paloma manifiesta su interés por cursar periodismo en TEA. Uno que es medio pirucho, la alienta a seguir, y la mina redescubre su potencial profesional.
Unos ocho años atrás cuando estabamos por mudarnos de un depto. a otro nos viene a visitar Palomita. Con su cámara de fotos registra el bolonki de la semana previa a una mudanza.
En medio de tal desbole, ella registra a Tina y Chucho saltando en la cama de sus viejos [nosotros], y hasta nos fotografía cebando mate y conversando con Alejandro [su pareja de aquel entonces].
Cuando estaba al partir, detecta una cámara descartable, y pregunta que tiene. Así como quien no quiere la cosa, le explico que es de Chucho, y que probablemente en medio de la mudanza fuera a perderse. Pide permiso para llevársela y mandar revelar las fotos. “Por supuesto, llévatela. Nosotros jamás las ibamos a revelar”.
Al tiempo y con motivo de un cumple mío, reaparece Paloma, ya ubicados nos en el depto. del General Miguelito de Azcuénaga y Peña. Sorpresa: trae las fotos reveladas. Para nos, resultaban simpáticas, más Paloma agregaba detalles tales como: las fotos había salido en foco [y sin atisbo de movimiento alguno], y los planos que esencialmente iban de la rodilla para abajo, eran el punto de referencia del pequeño fotógrafo. Digamos esa era su realidad.

Tamaña lección me llevé, pensando que aquel rollito era insignificante, cuando en rigor de verdad era todo un documento/manifiesto del pequeño Benjamín.

Hoy Paloma escribe y también labura con fotografía. La foto de Korda fue tomada por ella y publicada en Página 12 con su respectivo reportaje. Atrás quedó el tiempo de parir entre sueldos y pulsos telefónicos. Cambia todo cambia.

viernes, octubre 21, 2005

Sabiduría Celta

En la clase de ayer citaban como caso paradigmático el notable avance de Irlanda, tanto desde la faz económica como educativa. Mas allá de externalidades, hubimos de conversar sobre algunos factores que pueden haber favorecido la cosa. Allá vamos.

La cultura celta tuvo su apogeo alló por el 480 a.C. Luego de diversos retrocesos, forzados por guerras, se refugió casi intacta en Irlanda.
Quienes administraban el poder eran los druidas, una especie de sacerdotes militares que organizaban la sociedad. Se basaban en principios enunciados en tríadas.
Es un modo de pensar diferente del dualismo con el que entendemos al mundo hoy. En la tríada, cada concepto tiene su propia identidad y a la vez, envuelve a los otros manteniéndose en equilibrio.

Me gusta esto de salir de las trilladas y reduccionistas lógicas binarias: ¡ampliemos el espectro!

Punto y Línea sobre el Plano

"El punto geométrico es imperceptible. Por ello, debe definirse como un ente abstracto- Si lo pensamos como algo material, el punto parece un cero. No obstante, este cero oculta diversas propiedades "humanas". Para nuestros sentidos, este cero, el punto geométrico, se vincula con la mayor condensación.
Indudablemente habla, pero con la discreción mas grande.

Para nuestros sentidos, el punto es el principal, el único puente entre palabra y silencio.

El punto geométrico tiene su forma material en la escritura: forma parte del lenguaje, y significa silencio
".


Celebramos los tres meses que permaneciera Vassily durante 1923, en las márgenes del lago Constanza, sistematizando sus hipótesis y efectuando las experiencias prácticas correspondientes. Esto dió como fruto un profundo Punto y Línea sobre el Plano, prolongación orgánica de Sobre lo Espiritual en el Arte.

A votre santé Vassily!

jueves, octubre 20, 2005



El centro de cómputos de la hormiga del desierto

Si la Cataglyphis sale en busca de comida, hay que apurarse.
Con temperaturas de 50º, y a pleno sol, vale la pena ahorrarse unos metros de carrera.
Y en esto Cata [nuestra hormiga veloz], es toda una autoridad.
Decimos esto porque cuando sale a la búsqueda de cadáveres de insectos que no pudieron soportar el calor, esta hormiga recorre con frecuencia centenares de metros sobre la ardiente arena, y no en línea recta: ¡sino en zigzag!

Pero cuando encuentra un bocado suculento, lo carga y corre derechito con él, en dirección a su agujero, de un centímetro de tamaño, situado encima de su nido.

Esto sorprende aún mas, si pensamos que en la cabeza de esta diminuta criatura, trabaja una calculadora de un miligramo. ¿Cómo se orienta? Ya que por estar en pleno desierto, carece de los usuales puntos de referencia ...

Investigadores de la Escuela Técnica Superior Confederada de Zurich, investigan el sitema de navegación de la hormiga del desierto. Esta puede reconocer merced a sus ojos compuestos, un espectro de polarización en el cielo invisible para nosotros. Gracias a esto siempre sabe en que dirección camina. Pero eso no es todo: cuenta sus pasos, registrando los desniveles de subida y los vientos.

Resultado: la Cataglyphis [nuestra Cata], calcula exactamente el camino de regreso mas corto.
¿Que como encuentra el agujero de su nido? Buena pregunta, lo logra gracias a registrar todas las singularidades ópticas en el entorno inmediato del nido.

Al ver una hormiguita: ¿la pisaremos, o le pediremos que nos ayude con problemas de programación lineal?

La teoría como responsabilidad - Recordando a Pierre Bourdieu, artículo de Wolf Lepenies publicado en Kulturchronik 2, 2002

Desde la Ilustración, uno de los designios de la Filosofía ha sido el de eliminar el asombro.
El sentido de la Sociología es no creer en la casualidad dentro de la sociedad.
Pierre Bourdieu, quien contaba con 71 años en el 2001, fué catedrático de Sociología en el College de France, y hasta 1998 director del "Centre de Sociologie Européenne" en la "École des Hautes Etudes". Alcanzó la cumbre a la que puede aspirar un sociólogo, pero el éxito no disminuyó sus diversas inquietudes.

Un hombre reflexivo, a tal punto que al dar su lección de cátedra inaugural, allá por 1982, dejaba en claro que lejos de gozar el momento, lo analizaba: "La Sociología crea una distancia insuperable, a veces insoportable no sólo para la institucion".

La Sociología era para Bourdieu, lo opuesto a una "gaya ciencia" [en el sentido de Nietzche]. Para él, era la disciplina científica de la seriedad y también de la miseria de la vida social.
Los franceses conocen el "homme nécessaire": para Bourdieu la Sociología era una ciencia imprescindible. Sólo ella podía comprender el carácter ineludible de los hechos sociales, y al mismo tiempo averiguar como el individuo era capaz de conquistar para sí, contra estas coerciones, espacios libres para la actuación.

Así por ejemplo, toda sociedad está determinada por ciertos sistemas de matrimonio, sin embargo, los que deseaban contraer matrimonio desarrollaban algunas estrategias con las que probaban la flexibilidad del sistema. Por lo general, tanto etnógrafos como sociólogos, se orientaban hacia el sistema, o hacia el sujeto. O bien miraban sólo hacia las estructuras objetivas e inmutables en las que los actores se movían como marionetas, o bien hacían suyo el punto de vista de los personajes representados y les conferían una ilusoria libertad.

Frente a esto Bourdieu subrayó la paradoja que supone el que la actividad humana esté orientada hacia fines sociales, sin que siga conscientemente tales fines. Hizo hincapié en un paralelismo tomado de la gramática generativa de Noam Chomsky: en cuanto hablantes conocedores de la lengua, estamos inmersos en un limitado repertorio de reglas y normas, pero al mismo tiempo podemos formular un número infinito [conmensurable] de frases gramaticalmente correctas.

Sin identificarse con la filosofía de la Historia que le sirva de trasfondo, Bourdieu ha hecho suya la actitud que va unida a ella, y desarrolló perspectivas de investigación propias mediante la recombinación de fragmentos de teorías y métodos existentes, sin caer en la simple imitación.
Su obra mas deslumbrante es "La Misère du Monde", un libro-miscelánea en el que hablan los propios afectados. El título recuerda a "Los miserables" de Victor Hugo. La toma de partido de Bourdieu en favor de los obreros y campesinos franceses, y su lucha contra las catastróficas consecuencias a nivel mundial del fundamentealismo hallan algunos antecedentes el "La Misère du Monde".
El libro es una obra en equipo. Promovió este tipo de actitudes para lograr mayor cohesión. No se si lo logró, pero captó con gran precisión los vericuetos de la sociedad.

lunes, octubre 17, 2005


Zurbaran y sus sorpresas

En su local de la calle Cerrito, expone José Alberto Marchi. Otro pintor curioso, con grandes influencias del arte sacro, y con un toque realmente curioso, tal como puede observarse en "Iluminadores de montañas". Una concepción particular de las cosas.
Marchi fue amén de docente, preceptor. Seguramente este trabajo lo ayudó a ver algunas cosas de las clases, que luego habría de plasmar en sus obras.
Trabajó también en el dibujo humorístico-publicitario y dió clases en la academia de dibujo de su cuñado [Carlos Garycochea].
Lo anecdótico, es que Marchi se preguntó varias veces por su condición de pintor, ya que no siempre las ventas producto de las exposiciones le dieron el sustento necesario. Afortunadamente esto pareciera ser parte de un pasado que no volverá.
Las expresiones de los rostros, son de una profundidad poco usual, el manejo de la luz es otra habilidad, y los planteos en muchos casos son surrealistas.
Un artista completo, y otro regalo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Anotadlo. ¡Paleta llena!

viernes, octubre 14, 2005



Gregorio Cerrolaza expone en Centoira
Un versátil y ecléctico artista posee un vasto arsenal de obras: dibujos, pinturas, objetos, etc.
Aparecen cosas de Escher, admiración por Magritte, pero en esencia Cerrolaza desarrolla un estilo propio, que conjuga la ironía, y una mirada amplia a la vez que inteligente sobre la realidad.

Aparecen personajes que se repiten: sapos, águilas, vaquitas, manchas.
Y una forma de resolver situaciones similar a las de la publicidad.
Un excelente manejador de tramas, creando climas propicios para volar con la imaginación, llegando a resultados poco/nada previsibles.

La imagen que acompaña esta nota es "Cielo del Sur", un interesante óleo de 1 mt cuadrado.

¿Que donde está Centoira? En Dominguito French entre Francisco Narciso de Laprida y Tomás Manuel de Anchorena, en pleno Barrio Norte de Bs.As.

Concurrid, Cerrolaza no expone su obra muy seguido.

Artísticos Saludos.

martes, octubre 11, 2005


La imaginación al poder

Adjunto una colaboración del buen y gran compañero Renato Zarate Baños. El tipo es mexicano y compartimos el curso del IIPE. Sin embargo la cosa es que amén del tema social/educativo, el hombre escribe. ¡Y como! Va una copia de su cuentico.

¡Gracias Renato!
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A la niña morena le daba miedo
Cuento que cambia cada vez que se cuenta
Para Mayahuel y Renato
que me iluminan en mis días y mis noches.


A la niña morena le daba miedo quedarse a oscuras después de que mamá la besaba y le decía que soñara con los angelitos.
Miraba con sus ojitos espantados cada rincón de su cuarto, y el corazón le brincaba si percibía algún sonido extraño.
Así la pasaba, de susto en susto, hasta que el sueño la liberaba de su tormento.
Una noche de octubre le dio por correr las cortinas de la ventana que quedaba justo sobre de su cabeza, apurada por descubrir al pájaro-fantasma que hacía “p´st, p´st” desde la noche. Admirada, descubrió el cielo iluminado por millares de luces, tan hermoso era el paisaje que hasta del pájaro-fantasma se olvidó para quedarse mirando, hipnotizada, cada uno de esos destellos.
Repuesta de su sorpresa, comenzó a contar una a una las estrellas. Primero de la derecha a la izquierda, llevaba su cuenta con mucha emoción, hasta que la vista se le nublaba de tanta luz y se quedaba dormida, con sus ojitos cerrados dirigidos al cielo.
Después de tres o cuatro noches que con tenacidad intentó llevar la cuenta de memoria, se propuso anotar en un papel para no equivocarse. Pasó de los números a las rayitas para terminar con un intento de dibujar un punto por cada una de las estrellas, hasta que se percató que el papel se había acabado y ella no había abarcado ni siquiera un pedacito de cielo que la hiciera guardar la esperanza de terminar algún día.
Esa noche se durmió un poco triste, el entusiasmo de los días anteriores no le había permitido medir la magnitud de la tarea que se había puesto enfrente.
Al día siguiente, cuando hacía el camino de regreso de la escuela a su casa, miró la piedra que había para sentarse en la puerta una casa en la que diario se detenía a tomar un respiro, se acordó que su abuelo se sentaba todas las noches en una piedra igual y se quedaba mirando el cielo, algunas veces lo escuchó roncar, pero otras, se acercaba sigilosa para asustarlo y él, juguetón, le gruñía de una forma que acababa por espantarla más.
Entonces, pensó que de seguro él, con tantos años encima, sí sabía como hacer las cuentas de ese cielo. Decidió preguntarle esa misma noche.
El viejo apenas y movió la vista un poco cuando la escuchó, ella notó que lo había inquietado, pensó que tal vez había estado mal preguntarle una cosa tan difícil. Estaba a punto de regresar a su casa cuando sintió la mano cariñosa sobre su hombro y escuchó lo siguiente:

I. Primera noche
¿Para que quieres contar las estrellas?
Yo también lo intenté hace muchos años, porque tenía la ambición de atesorarlas, como el avaro las monedas, después de muchos intentos, descubrí que podía tenerlas todas si miraba al cielo en su conjunto, de ese modo, entraban como un río desde mis ojos hasta mi corazón y sentía como si viajara de un lugar a otro, flotando entre ellas, ahí encontré otros corazones como el mío, también flotando.
II. Segunda noche
¿Para que contar las estrellas?
Yo también lo intenté hace muchos años, porque creía que eran todas iguales y se podían poner en una caja como manzanas. Descubrí que son diferentes, que algunas brillan fuerte y otras apenas tiritan, que unas tienen luces amarillas, otras blancas y algunas casi rojas; que algunas alegres salen diario y otras, muy tímidas, apenas se aparecen de cuando en cuando.
Ahora las disfruto tal cual son, diferentes, como se les ocurre aparecer, a veces alimentan mi alegría, a veces consuelan mis tristezas, siempre hay alguna, que me sonríe aunque sea un breve instante. Las dejo que vengan a mi vida, libres, sin intentar ponerlas en cajones.
III. Tercera noche
¿Para que contar las estrellas?
¿Que se te ocurre?
Escríbelo…

Final
Desde entonces, la niña ya no le tiene miedo a la oscuridad de la noche, porque sabe que, aunque esté nublado, siempre hay luces en el cielo. Se acuesta contenta y recibe el beso de su madre con los ojos cerrados, después corre un poco las cortinas, mira el cielo un momento y se duerme en la oscuridad, con una gran sonrisa.
A veces, de plano deja abierta la ventana y su corazón navega feliz entre las luces.


Renato Zárate Baños
Buenos Aires, desde hace 12 años contándolo, hoy lo comienzo a escribir.
Octubre del 2005.

sábado, septiembre 24, 2005


Buscando Factor Común
El jueves 15 fue Adrián Paenza, y ayer [tanto en el IIPE, como en la Giralda], dos personas dos mencionaron a Carlos Díaz, uno de los responsables de Siglo Veintiuno Editores, como un referente-facilitador.

El rol que juegan las editoriales en la difusión del conocimiento es esencial/insoslayable. Apoyar y promover la creación de nuevas colecciones da un aire fenomenal. Este es el caso de Ciencia que Ladra.

Ojalá las empresas [en general] se den cuenta que publicar la versión de un documento en formato PDF desde un sitio de Internet, mas que incitar a la piratería, ayuda a vender y DIFUNDIR mejor la idea o el producto, en este caso el libro.

O que la dirección de una colección es una cosa seria, y pese a lo específico de una temática, esta de hallarse bien encaminada, promovida y difundida, puede ser un negocio rentable. Pienso en la colección dirigida por Aníbal Ford. Pero lamentablemente son excepciones.

El desafío consiste en expandir estas cuestiones, hoy muy reducidas a un sector pequeño de la sociedad. Entiendo como una posibilidad el publicar bajo ciertas condiciones, los documentos en Internet.

Una alternativa posible es hacerlo bajo una licencia donde no se reservan todos los derechos. Algo asi como lo que propone Creative Commons.
El tema es que la info [interesante preferentemente], fluya libremente por la red, como para facilitar su aprensión y posterior conversión en conocimiento.

Para esto hacen falta mas personas con visión amplia y creativa.
Lo que llamaremos "el Factor Común Díaz-XXI"

¡Que la comunicación no se interrumpa!


La Vigencia del Canto Popular Uruguayo

El viernes pese a la lluvia imperante nos acercamos a una charla que dió el periodista Guillermo Fuentes Rey sobre la música y los intérpretes uruguayos. Se llevó a cabo en una biblioteca de Austria 2156 de la Ciudad Autónoma [de los Buenos Aires].

Fuentes Rey ilustró sus intervenciones con grabaciones, tapas de discos y un lúcido guión. Fué algo así como asistir a un programa de radio en vivo. Eramos unas quince personas, que contra viento y mares (literalmente), nos dimos cita para una atenta escucha, y regocijarnos con la poesía cantada de Mauricio Ubal, Fernando Cabrera, Eduardo Mateo, Estela Magnone, Laura Canoura, Jaime Ross, El Sabalero, Charo, El Pepe Guerra, Lagrima Ríos y tantos otros artistas atemporales.

Hace mucho no veía una persona portando vinilos, pero para una charla es fenómeno y descriptivo mostrar la tapa de un disco [al auditorio].
No sería lo mismo con los escuetos y compactos CD´s. Definitivamente NO.

En rigor de verdad, Fuentes Rey y Perez Coten fueron de los tipos que mas pasaron esta música poderosa, plena de verdades internalizadas hasta el grado de la canción.
¡Recuerdo haberlos escuchado desde los 80 tempranos en Radio Nacional y Excelsior, en sus míticas audiciones "La Ventana" y "Horizonte Cero"!

Los artistas con su música [entre otras cosas], le sirvieron al Uruguay entero para afianzar su identidad, y avanzar en el cultivo de nuevos letristas que pululan allí.

Falta y Resto es no la única, pero si la agrupación mas conocida por estos lares.
A mi juicio, otros artistas insoslayables son Yabor y Esteban Klísich, como así también Hugo Fatorusso.
Y siguen produciendo músicos/poetas: Jorge Drexler y Malena Muyala. O personas de múltiples aristas como Mauricio Rosencof

Quizá sea esa mágica cuestión la que atraiga a tantas personas a sentir un inmenso interés por las cosas del Uruguay, y vuelque al amigo Fuentes Rey a sentirse "muy tangués".

jueves, septiembre 22, 2005


La Casa sobre el Arroyo
Se realizó una presentación sobre el estado actual de la casa del músico Alberto Williams, hecha por su hijo Amancio. Conocida también como La casa del Puente (escribí un post tiempo atrás), pero en rigor de verdad es la Casa sobre el Arroyo.
La denominación se debe a su ubicación sobre un lote de dos manzanas con especies arbóreas interesantes, y por donde pasa el arroyo Las Chacras. La única restricción a considerar era que para construir debían respetarse todos y cada uno de los árboles.
Todo un desafío para llevar a cabo la obra. Amancio ensayó varios bosquejos, y en todos circundaba la idea de atravesar el arroyo (hoy de cauce seco). Aparentemente lo subyugaba un ingeniero que construía puentes muy interesantes, y esa fue la idea que finalmente concretó.
Mucho se habla de la casa, pero la idea de unidad que concibió Amancio, suele desdibujarse. Hoy luego del incendio voraz de septiembre de 2004, las claraboyas que tenía la casa, explotaron por efecto del calor, quedando así expuesta a la acción del agua de las lluvias. Esto amenza seriamente con socavar la estructura de hormigón armado que distingue (entre otras cosas) esta bella casa considerda como una de las mejores viviendas del planeta (figura entre las 33 mejores).
Estudiantes de arquitectura de todos los puntos del planeta eran sus asiduos visitantes. Hoy hasta el alambre que rodea el jardín se han robado.
La casa fue declarada patrimonio en 1997, pese a esto la casa no fué cuidada y el estado de deterioro actual tiende a ser irreversible. Es hora de emprender acciones conjuntas entre aquellos que respetamos nuestro acervo y el patrimonio como una forma de maduración.
Ojalá consigamos instalar el debate, y lograr el apoyo de entidades privadas para recuperar la casa, instalar un museo y generar conciencia entre los habitantes de buena voluntad.

Con férrea voluntad, el cronista patrimonial.
Blogs ¿por-qué y para qué?

Entre el martes 20 y el miércoles 21 de septiembre se desarrollaron unas mesas redondas destinadas a tratar diversas cuestiones del fenómeno de las bitácoras.
Ciertamente piola la posibilidad de concer algunas personas, ver cuantos somos los que respondemos a la convocatoria y escuchar en vivo y en directo el pensamiento.

Hubo 12 expositores, pero el debate que prometía ser fructífero se vió coartado en cuestiones bastante bizantinas y reduccionistas. Una verdadera pena, pero como la única verdad es la realidad, debemos hacernos cargo de cierta pobreza expresiva.
Iluso de mi, creía que quienes bregamos por expandir la comunicación haríamos gala de un uso cordial de la palabra. Mas eso no sucedió.

Rescato las ponencias de Juan de Mairena, Paula Pampín, Daniel Massei, Mariano Amartino y Julián Gallo.
Mairena apunta a la matemática, y es harto recomendable pa' nos los aficionados. La charla de Julián Gallo fue fenómena, habló de moblogs y otras vainas pa' mi desconocidas, pero el tipo diole un enfoque valioso, ubicando las implicancias y el objetivo de todo esto dentro de un contexto amplio. Además su presentación fue precisa, amena y estética.

¡Propagad las bitácoras!

jueves, septiembre 15, 2005


Asistimos a la presentación del libro de Adrián Paenza: "Matemática: ¿estás ahí?".
Un evento que se llevó a cabo en la sala C del Centro Cultural General San Martín de la ciudad de Buenos Aires. Gente por doquier, sala desbordaba, pero bien.
Nada de histeriqueos, gritos o nervios zonzos.

Arrancó la presentación Alicia Dickenstein, leyendo un par de párrafos del libro y comentando como era tener a Paenza de colega: un tipo que llena de entusiasmo a muchos de sus alumnos.
Siguió un biólogo, quien aludió a lo "molesto" de caminar junto a Paenza por la calle: cada 30 metros suelen pararlo para saludarlo, de forma tal que uno se siente un tanto insignificante.
También Horacio Verbitsky tiró algunos comentarios, para dar paso finalmente al autor.

Paenza hizo varios agradecimientos. Creo no dejó a nadie fuera: primero a Diego Golombek, el factotum e impulsor de la concreción del broli; luego a Carlos Díaz, el editor de Siglo XXI, quien no tuvo reparos para permitir se lanzase el libro a la venta, y simultáneamente publicarlo en Internet . Mas tarde recordó a todas las personas que lo habían ayudado, comenzando por sus padres, que le dieron un hogar con una libertad sin igual, a varios profesores que lo marcaron: Gentile, Larrotonda, Santaló, Mischa Cotlar (quien estaba en la sala!!!).

En fin, un momento mágico, que posibilitó ver como en medio de tanta cosa rara, cientos de personas se acercan a este tipo de eventos convocados a la matemática, no desde el lugar del conocimiento hermético, sino desde la llanura de invitar a jugar, plantear desafíos, y aprender a dialogar con los problemas, en vez de vomitarlos.

Después de la presentación, Adrián firmó todos y cada uno de los ejemplares que se le presentaron, y hasta convidó un vino de honor.

Estuvimos y brindamos. Aunque Vd. no lo crea ...

viernes, agosto 26, 2005


VIII Curso Regional del IIPE UNESCO Buenos Aires

Arrancamos con la faz presencial del curso sobre Planificación y Formulación de Políticas Educativas.
Durante noventa días habré de compartir una experiencia harto interesante con otros compañeros de la región.

Uno piensa que las becas tienen una etapa de la vida para hacerlas.
Pero, ¡jamás imaginé este tipo de experiencias, pasadito los cuarenta septiembres!
Cosas de la vida, y oportunidades para no desperdiciar.

Un interesante grupo de compañeros, que proceden de otras provincias del ispa, y de otros países de Latinoamérica.

Seguiremos el consejo del Obispo de Hipona, quien propiciaba la unidad en la diversidad.

viernes, agosto 19, 2005


De los Tres para Todos

Anoche asistimos al último de los encuentros del ciclo Jueves de Música en el Mef. Pagamos la (salada) entradita de $20, y nos dispusimos a disfrutar, ya que no es usual tener artistas de la talla de Verónica Condomí, Facundo Guevara y Ernesto Snajer (toditos juntos).

El auditorio impone un estilo desacartonado, los músicos ingresan al escenario por la misma puerta que accedemos todos, sin los tapujos o misterios propios de los teatros.
Salvo la gracil figura de Verónica Condomí, sus compañeros podían haber pasado por meros espectadores: ropa y aspecto de personas comunes.
Para nada producidos como exóticos artistas.
Abre el fuego la fémina, pide permiso y se descalza al mejor estilo Marikena Monti.
Verónica pone los pies en la tierra para elevar al resto del auditorio. Acto seguido enciende un sahumerio, que lentamente perfuma la sala.

El repertorio es amplio, esencialmente folklóricos: Si llega a ser tucumana (Manuel J."Teresito" Castilla y Gustavo "Cuchi" Leguizamón), Cardo o Ceniza(Chabuca Granda), Piedra y Camino(Jacinto Piedra), y creaciones del trío, tales como Eclipse de Luna y La Fogosa.

Sin embargo el mote de folklore, no es el que mas le sienta al producto del trío. Ellos le dan una vuelta de tuerca mas a cada tema. No hay voces chillonas, de hecho la vocalista (casi) exclusiva es la Condomí. Quien demuestra no solo solvencia y profesionalismo en su timbre de voz, sino en los sutiles juegos vocales que imponen tan delicados arreglos.
Sus melodías son agradables, y no hay estridencias ni cambios bruscos (tal como solía hacer cuando formaba dúo con Liliana Vitale).
Si a esto le sumamos su calidez en la forma de decir, la pausa que maneja entre frases, y el magnífico acompañamiento de ambos instrumentistas, podemos decir que el espéctaculo fue justamente eso.

También es muy jugada la puesta en escena de voz, percusión y guitarra, sumando individualidades. Esto es: cada uno se dedica a lo suyo, y el interés en ningún momento decae.
Es como ver tres historias en paralelo dentro de una misma película: Snajer con su poder interpretativo logra acordes armoniosos, usando escalas poco usuales. Por eso digo que el género es algo mas que folklore, quizá podríamos denominarlo música étnica. Ya que el efecto que logran podría haber impactado tanto en Argentina, como en Dinamarca. Ernesto toca, pero no apabulla. No hace gala de su virtuosismo, no mete acordes a lo pavote: los tres son uno solo. De allí el título de la placa: De los Tres.

Un párrafo aparte para la percusión: Facundo Guevara contrasta con el común de los percusionistas. De aspecto formal/serio, cuando sube al escenario aún sin hacer gala de movimientos estrepitosos, da una clase sobre el manejo de platillos, tumbadoras, caja peruana, pezuñas, palos de agua y un arsenal infernal de herramientas. Dió el tempo para arrancar en varios temas, y logró hacer gala de algo que pocos percusionistas logran: tocar escuchando.

Los tres demostraron ser muy profesionales en su rubro, y transmitieron un mensaje muy armónico. Dejaron entrever influencias del Chango Farías Gómez en el canto, arreglos tipo Cuchi Leguizamón, bastante del estilo de Pedro Aznar y Pat Metheny, y otras que no se como encuadrar: hay que escucharlo.

Recuerde entonces el título del álbum (de producción propia) "De los Tres": Condomí - Snajer - Guevara, no lo va a defraudar ...

miércoles, agosto 17, 2005



Al rescate de La Casa del Puente

Hemos recibido buenas noticias sobre esta genial casa, obra del discípulo argentino mas conspicuo de Le Corbusier: Amancio Williams.
La casa que diseñara dentro de un marco libre, hecha en casi su totalidad con hormigón, parece pudiera ser recuperada, luego del brutal incendio y saqueo que recibiera en septiembre pasado.
No puedo olvidar la fecha: 2/9 mi cumpleaños.

Kikillo Van de Velde, un esteta contemporáneo emparentado con Henry (el gran arquitecto), y Jean (el multifascético golfero), nos informaba al respecto en su bitácora.

A casi un año de este lamentable suceso, un grupo de colegas buscó ayuda por organismos varios, y parece ir bien encaminado (visitad aquí).
Deseamos recuperar esta joya arquitectónica concebida como un verdadero baluarte.
Así entenderemos sobre la necesidad de preservar nuestro patrimonio como una forma de proteger nuestra especie (el género humano) y mejorarla. Aunque mas no sea de vez en cuando.

Debajo del puente del rio hay un mundo de gente ...


La ciencia y el mito

Me encantaría que este artículo hablase de una obra magnífica como la del pintor Juan Sanchez. Pero no es así.
Me pregunto como es posible que demos crédito a cuanta versión infundada anda circulando por ahí.

Concretamente hablo de la desgracia ocurrida con el avión chipriota, que se estrellara cerca de Atenas días pasados. Por cuanto medio hubo, escuché el raconto de diversas escenas. En su inmensa mayoría morbosas al mango.
Pero lo imperdonable e increíble, es presenciar como informadores repiten supuestos hechos, tales como:
"Algunos pasajeros se despidieron de familiares y amigos, enviando mensajes de texto, informando la gravedad de la situación y el congelamiento de los pilotos". Esto fue repetido hasta el hartazgo.

1) ¿Probastéis alguna vez de enviar un mensaje de texto en pleno vuelo?
Desde las aeronaves que conozco, y creo las chipriotas deben ser similares a las argentinas, es casi imposible. A menos que uno viaje en una aeronave dotada de una conexión especial.

2) ¿Os imaginais a la troupe de pasajeros entre aterrorizados, semi-congelados y en pánico absoluto? ¿Que hariais en tal situación?
Definitivamente lo último que uno haría es disponerse a gastar el último acto de su vida en redactar un mensaje de texto. Además agarrotados como estaban, veo medio dificultoso andar pulsando las teclas, o tener la lucidez pertinente para escribir algo.

La prensa a nivel mundial es decididamente surrealista, y nos (el público) somos como dóciles ovejas: nos dan un verso de esta naturaleza, y lejos de sospechar, ante la duda lo propagamos.

No todo lo que reluce es oro. Evidentemente

martes, julio 26, 2005


Distintas formas de abordar una historia

En la novela "La Hermana" Paola Kaufmann aborda la figura de Lavinia Dickinson, hermana de la poetisa Emily.
El relato es atrapante, y demuestra la construcción de una trama conducente a partir de cuestiones domésticas (en apariencia), por debajo de esto se muestran las costumbres de la época, y como personas con inquietudes debieron (y deben) luchar para no sucumbir en el intento.

Mas interesante aún, la novela fue galardonada con el Premio Casa de las Américas en el 2003, al igual que Haroldo Conti en 1975(Mascaró, el cazador americano), y Luis María Pescetti en 1997 (El Ciudadano de mis zapatos).
Ojalá nos guiásemos por los títulos que premia el jurado de Casa de las Américas. Hacerlo nos garantizaría una lectura amena.

De yapa va el prólogo:

Amherst, Massachusetts
Agosto de 1999

"Hasta hoy, cuando llegan al lector de este libro, los manuscritos de Lavinia Dickinson, hermana menor y única de la poeta Emily Dickinson, pasaron inadvertidos. Estos documentos, dispersos en varias bibliotecas públicas y privadas de Nueva Inglaterra, constituyen lo único que queda de Lavinia, ya que sus diarios de juventud se perdieron en una inundación, y toda su correspondencia, por una costumbre de la época, fue incinerada después de su funeral. Curiosamente, su testimonio ha sido postergado en favor de las voces de otros personajes a quienes se les ha adjudicado un rol predominante en el universo de Emily Dickinson, rol que de un modo inexplicable le ha sido negado a su propia hermana.
Mi trabajo consistió en ordenar y traducir esos manojos de papeles amarillentos, la mayoría de ellos sin fecha y escritos probablemente en los últimos años de vida de Lavinia. Lo que sigue es en parte una reproducción textual de esos documentos, y también situaciones reconstruidas en base a cartas, artículos del Springfield Republican, archivos del Museo Histórico y la Corte Judicial de Northampton y obras que detallo al final de este libro
".

Aclaro que la autora, es (entre otras cosas) bióloga y con un posdoctorado en neurobiología. Durante su posdoc, dedicose a recopilar info sobre Lavinia, al mismo tiempo que completaba su especialización.

lunes, julio 25, 2005


Juancito, el Caballero Radial
Trabajo del concurso "Historias de Vida - Un Quijote en Trelew"

Siete de la tarde de un viernes. Esa rara hora del día, que no podemos llamar tarde, ni noche.

Deambulo por el dial de la radio, en busca de algo que apacigüe mis ánimos: predicadores que gritan, emisoras que pasan el estado del tránsito en Buenos Aires (algo decididamente útil para nos los chubutenses) o cumbi-radios.
En el tercer giro de la gastada perilla, capto una voz sin estridencias, pausada. Comienza un tango. Estaciono el dial.
Reconozco una “melodía grosa”. Pero no recuerdo a ciencia cierta el autor. El tema se pasa íntegro. Primera sorpresa.

Acto seguido, el “speaker” lee mis pensamientos a través del eter, y aclara:
- Hemos escuchado La Trampera, una pieza magistralmente ejecutada por Aníbal Troilo, eximio bandoneonista, apodado Pichuco.

¡Como no reconocer la impronta de Pichuco! En fin, errare humanum est. Pero gracias al conductor, corrijo mi laguna temporal. Peleome con mi memoria, y sigo asombrándome con el tempo del programa que aún no se como se llama.

La audición continua. La radio en la cocina de casa queda encendida, pero mi atención se aboca a cuestiones domésticas y conversaciones familiares.
Puntualmente una hora mas tarde, escucho la voz del locutor que cierra el programa.
¡Pucha!, no capté el nombre del conductor, pero si el nombre de la audición: “Ritmo de Tango”.
Si recuerdo que se despide, pero hasta el martes. No comprendo por-que no dijo hasta el lunes. Tendré que esperar unos días...

Llega el fin de semana, y un ritmo algo mas relajado se instala en nosotros. Pero la radio tiene mas laburo, ya que la escucha es mas atenta y compartida.
El domingo, mientras enciendo el fuego para un asado, nuevamente me acompaña la radio. Esta vez suena una voz televisiva. ¡Ah si, es Mariano Grondona! Despotrico contra escuchar un programa de noticias un domingo, pero no lo cambio. Mientras junto las ramitas y me aboco al fatuo fuego. Tarea importante.
A las 12 en punto el carbón está encendido, y se viene la picadita. Se va Mariano. ¿Cambio? No, deja.
Pero ¿que pasa? Otra vez la voz del misterioso speaker (inesperada sorpresa 3).
Sin embargo la estación del dial es otra que no tiene nada que ver con las radios comunitarias, como era el caso del viernes.
Pienso, “será otro programa de tango”. Allí el conductor se identifica “Juan”, pero prefiero darle un mote mas cálido. Juancito está bien.
Suena la cortina, pero lejos de un gotan, suena un foxtrot. ¡Eeeepa, la orquesta cambió de repertorio! ¿Cómo es esto?
Juancito aclara “Jazz en el tiempo”, el programa mas antiguo en la radiofonía universal, ya que se transmite en forma ininterrumpida desde 1940 (sopresa 4).

Salamos la carne y la disponemos sobre la parrilla. La picada ahora es con Juancito, yo lo convido con unos quesitos, y el pasa unos inusuales discos de Dyango Reinhardt. Mientras habla del origen gitano del inigualable guitarrista, y que pese a tener tres dedos en una de sus manos, toca como pocos. Es cierto.

Me llama poderosamente la atención, esta versatilidad manifiesta del conductor, como te arma el escenario de la mente, ora con un tango, ora con el jazz.

¿Son cosas incompatibles? Ciertamente no, digamos que son géneros musicales emparentados. Pero no todo el mundo lo ve así. Juancito resulta ecléctico.
El asado se va haciendo, y como todo la audición llega a su fin.
Supongo la carne habrá de tener un gusto peculiar, un “asado musical”.

La pausa de rigor, nuevamente noticias provenientes de Buenos Aires. Entre otras, el estado de la Panamericana (cosa elemental a 1460 kmts.de distancia, máxime para un domingo). Me pregunto con que me sorprenderá ahora Radio Diez, veamos.
Suena la cortina del programa vecino, y al anunciarlo ¿quién aparece? Nuevamente Juancito (sorpresa 5).
Esta vez con el “Disc Jockey del recuerdo”, un programa dedicado a la buena música que recorre el siglo XX hasta la década del 70´.
Esto ya tiene menos relación con el gotan. Juancito conserva su peculiar forma de hablar. Su estilo me recuerda a los libretos de la radio hecha por profesionales: el inolvidable Jorge Cané (aquel genial director de LU 20 Radio Belgrano y conductor de “Radioterapia para jóvenes adultos y viceversa”), Guillermo Fuentes Rey (“La Ventana” por LRA), o Norberto Talión (“Comunicación 1190” en la trasnoche de los sábados por Radio América).
Con la mesa puesta, nos disponemos a compartir el rico vacío.
- Salió bueno, tiene un gustito especial. ¿Qué le pusiste? –señala Cristina.
- Nada, fue Juancito – aclaro.
- - ...¿?

Por la tarde nos fuimos pa´Gaiman, Dolavon, y mateamos a la vera del río. Un bello domingo.
A la nochecita, ya metidos en el sobre, y cerca de dormirnos. Mi mujer me recordó el crocante asado, pero no entendía bien quien diablos me había ayudado con ese toque especial. Yo intentaba explicarle la “colaboración a distancia” de Juancito, quien conducía el programa “Ritmo de Jazz” mientras yo preparaba el asado.
Pero ella no entendía bien la influencia de un programa de radio sobre la carne.
Estabamos en eso, cuando dieron las once de la noche. En ese momento en la radio empieza a sonar una melodía terrorífica, y una risa de ultratumba. “El siniestro Doctor Mortis”. Como es de esperar, me pide que baje el volumen.
- Ese programa no es de lo mas adecuado para irse a dormir. ¿No te parece?

Respetando la opinión, le bajé el volumen a Mortis.
Sin embargo, percibía “bicho encerrado”. Auricular en el oído, estudié la risa. El tono de voz del relator me resultaba familiar. Hilvané, hasta que finalmente lo descubrí: ¡El Dr.Mortis, no era mas que otra faceta de mi amigo Juancito! (sorpresa 6).

Mi mujer no entendía mi asombro, pero logré contagiarle parte de mi entusiasmo. Y reconoció la voz escuchada ese mismo mediodía.
- Pero suena distinta. Como si tuviera unos años menos – aclaró.

Tiene razón. Los programas escuchados con anterioridad, parecían salir en vivo. Un radioteatro es algo de otra época. Mi pregunta era cuantos años habría entre su grabación y estos días.
Parte de la pregunta ya estaba respondida, ya que en la misma cortina de “Jazz en el tiempo”, Juancito aclaraba que se trataba del programa mas antiguo de la radiofonía: desde 1940. Pero las voces que sonaban en los personajes que estaban junto a Mortis no me eran familiares. ¡Juancito traía no solo sorpresas, sino también misterios!


Ese lunes la semana arrancaba distinta. En medio del viaje a Rawson, ensayaba distintas respuestas a mis interrogantes, mas ninguna me cerraba del todo. Juancito me desconcertaba. Para colmo de males era lunes, y el se había despedido hasta el martes. Y cuando uno quiere que el tiempo pase rápido, la ansiedad parece jugar en contra.
Finalmente llegó el día martes. Puntualmente a las 19 horas arrancó otro capítulo de “Ritmo de Tango”, y Juancito hablaba ahora de Bardaro, Arolas, Riverol y de otros tangueros de antaño.

Para no interrumpir la audición, llegué a la radio 19:45. Cosa de ver al personaje en acción, y disfrutar de 15 minutitos en vivo y en directo.
Abrí la puerta de la radio, y divisé al operador. Este me invitó a pasar, y al acercarme hacia los controles, divisé tras el vidrio al hombre de marras.
Nuevamente (y para variar), el speaker me soprendió (por enésima vez).
Mas allá de la diferencia de edades, ya que Juancito me aventaja en décadas de experiencia, pude comprobar la juvenil forma en la que el conductor maneja el programa. Como entra y sale del estudio, el intercambio de cassettes y compactos con el operador, y en el medio se acerca a presentarse y conversamos mientras suena un tango al aire.
Sin ánimo de interrumpir el programa, intento retirarme, pero el ecléctico personaje cierra la audición, y ya sin el apremio del tiempo compartimos unas cuadras junto a Don Juan.
En medio de la caminata, le pregunté al “Señor de los mil programas” a que se debía su amplio repertorio. Ahí nomás se le dibujó una sonrisa al hombre, y sencillamente respondió:
- Me gusta la música. Aquella que se hace desde el corazón y con respeto. Pensando que desde una sencilla pieza musical, uno puede beneficiar a otras personas. Admiro eso, y simplemente me limito a difundir la buena música. ¿Simple, no?

- Está bien. Pero, ¿como conjuga tantos géneros?. Digo, ir del tango, al jazz, para luego pasar a la música popular. ¡No es fácil!

- Vea joven, no es tan complicado. Tan solo hay que desarrollar una escucha atenta. Luego el reconocimiento de la buena música, es algo que viene en forma automática. No es un misterio, pero requiere atención.

- Puedo entenderlo Juan. Trataré de asimilar estas palabras. Pero, me desconcertó por completo el domingo por la noche, al descubrirlo en un radioteatro – exclamé.

- Vd.se refiere a Mortis. Eso pertenece a otra época. Cuando quiera compartimos un café y conversaremos sobre ello.

Creí prudente ir develando los misterios de a poco. Después de todo, había conocido (radialmente hablando) a Juancito el viernes pasado. Era inútil deglutir tamaña sabiduría en tan pocos minutos.
Me propuse entonces compartir algunas de las audiciones de Juancito. Dificilmente todas, ya que sus programas son de esos donde uno sin darse cuenta se involucra y abandona las otras tareas, para dedicarse de lleno a la escucha.

Había que optar por alguno de los múltiples y diversos programas de Don Juan: Ritmo de Tango, Jazz en el Tiempo, El Disc Jockey del Recuerdo, o el Siniestro Doctor Mortis: un verdadero dilema, elegir entre días, horarios y emisoras distintas.
Quizá el ser asiduo oyente de la radio que pasaba “Ritmo de Tango” sumado al hecho de ir martes y viernes, me inclinó hacia el dos por cuatro.
Este acompañar en la escucha, me permitió no solo pasar buenos momentos en casa, o en el auto mientras andaba por Trelew. Y ciertamente, en esos días y horarios buscaba no escaparme del ámbito de alcance de la emisora. Consciente o inconscientemente.

Programa tras programa, corroboraba algunas cuestiones de la cocina interna.
El ritmo de cada audición tenía toda una trama que se desarrollaba a lo largo de 60 minutos. Aquellos que tenemos algun tipo de experiencia, sabemos el tiempo que insume preparar un espacio radial, y ni que hablar cuando gran parte del material es antiguo y proviene de discos de 78 rpm, o de cassettes ya gastados.
Por otro lado, la troupe de Juancito se limitaba a su persona. Al menos en el espacio que salía al aire en Ritmo de Tango. Alli el se definía como autor de los libretos y la animación, y el título le caía de perillas: animador. Un oficio hoy tinellizado, maltratado. Algo casi chabacano.
No era este el caso de Don Juan. Definitivamente no.

También fui conociendo diversas secciones del programa: efemérides, las cancionistas, los letristas, etc.
Desde ya no todo el material me gustaba, pero la forma en que nuestro animador lo presentaba, lo hacía ameno/interesante. Con el paso del tiempo, también intercambiamos material diverso: sobre Gardel, Astor Piazzola o Alfredo Zitarrosa.

Juancito difundía a Piazzola con cierto recelo, no con la calidez habitual en el sobre los grandes compositores. Y no le preocupaba en absoluto ir a contrapelo de la opinión generalizada sobre la genialidad del compositor, pero si le gustaba informarse.

Por eso recibió de muy buen modo material diverso, que incluía entrevistas a Don Astor Pantaleón, hechas por Guillermo Saavedra (otro gran hacedor de radio y escritor), allá por 1989.

Este ir y venir de documentación diversa me dio la posibilidad de mantener conversaciones de las mas variadas, donde si bien el tema principal era la música, daban vuelta otros. Esencialmente literatura, historia y la vida misma.

En este rico intercambio, Juancito me hacía saber que había nacido en la década del 20’ en Punta Arenas, donde pasó su infancia, para recalar en dos oportunidades en Santiago de Chile. Que su vínculo con la radio lleva muchos y prolíficos años.
Su paso incluyó entre otras Radio Polar, Radio Ejército, Radio del Pacífico y Radio Magallanes. Todas ellas chilenas. En algunas se desempeñó como director artístico, y esto tuvo lugar entre las décadas del 40’ y del 50’. Por aquel entonces había varios radioteatros en las programaciones, y escuchando a Boris Karloff en la onda corta de la BBC de Londres, se le ocurrió a Juancito darle vida al “siniestro personaje”, del Dr.Mortis.
Durante la posguerra el género policial había cobrado gran difusión, y los diarios hacían entregas semanales de capítulos de novelas policiales.
Esto propiciaba el clima, y la gimnasia entre el público de las entregas parciales. Cosa que vista a la distancia nos parece increíble. Sin embargo, las demanda de plazas se agota de inmediato cuando vienen por la zona talleres de radioteatro.
Juan detectó el gran interés en aquel momento, y decidió generar un libreto propio. A tal efecto situó el escenario en un terreno lejano digamos globalizado, al llamar a los protagonistas con nombres ingleses.
Esto obraba como un disparador para llevar a los radioescuchas hacia castillos medievales en otras tierras y dejar volar la imaginación. Boris Karloff, Narciso Ibañez Menta y Natan Pinzón eran cultores del género.

Juancito tomaba elementos del género policial, pero gran parte lo desarrollaba el mismo a pulmón dentro de la editorial Zig-Zag, luego denominada Quimantú.

Su incursión por el género de las historietas data de 1965, cuando Eliana Serrana jefa del sector comics, invita a Juancito a llevar su pluma del radioteatro al género de las historietas.
Vale aclarar, que por aquel entonce Mortis ya era un personaje ampliamente difundido en el territorio chileno. Y no se limita a llevar a las revistas tan solo a su personaje principal, sino además del Dr. Mortis, el autor incorpora otras historietas como Jungla y el Jinete Fantasma. Esto obliga al autor a interactuar con los dibujantes, y readaptar sus libretos originalmente concebidos para otro género como el del radioteatro.

Estas adaptaciones son posibles, pero requieren de una plasticidad mental importante. El texto escrito debe ser llevado a su mínima expresión, como para dar también lugar al dibujo. Y allí debe interactuar fuertemente con un equipo de dibujantes. Gente que capte la esencia de su mensaje. No solo la de Mortis, sino la de sus otros personajes e historietas.

Mientras tanto en Comodoro Rivadavia, un geólogo que trabajaba en los pozos petroleros de YPF, hacía un trabajo parecido al de Juancito. Su desafío era el de establecer un género universal, para llevar las historias de la literatura al público en general, y llegar hasta los mas chicos. Allí mientras vivía en los campamentos, en sus ratos libres Héctor Germán Oesterheld ensayaba bocetos de este novel género.
Pero al igual que Juancito, la esencia era el texto, el contenido del mensaje a transmitir.
Afortunadamente contó con un grupo de dibujantes que supieron interpretarlo y agregar el toque necesario para darle vida en el papel. Entre otros Manuel Cárdenas, Ernesto López, Roberto Tapia Tom y Máximo Carvajal.
Este recuerda los largos diálogos bien escritos, abundantes en descripciones que nos parecían redundantes, pero que eran mas que efectivas a la hora de lograr el golpe de suspenso. Luego de dibujar, notaba que el guionista manejaba a la perfección los mecanismos necesarios para narrar historias e introducir al lector en medio de la trama.

Juan contaba que escribía los libretos en paralelo. Mortis era quien tenía mas identidad, pero Jungla y el Jinete Fantasma, lo obligaban a no ceñirse a un único esquema.

Volciendo a la rutina de trabajo entre guionista y dibujantes, menciono como trabajaba el célebre grupo inglés Monthy Pyton de los años 60 y 70. Varios de sus integrantes escribían el guión, y luego Terry Gilliam (el creativo de la imagen), se ocupaba de filmar. Para esto necesitaba narrar los hechos con una técnica denominada storyboard. Donde dibujaba cuadro a cuadro las principales escenas de la película.
Esta simbiosis no llegaba como algo repentino, sino como el fruto de un esquema de laburo consensuado. Y cuando un guionista esbozaba una idea loca, Guilliam lo interpretaba cabalmente, como para volcar cosas ininteligibles en dibujos concretos.

La secuencia es algo así como radioteatros, historias contadas, desarrollo del comic, consolidación de las historietas. La consolidación de estos items y la capitalización que llevaba adelante Don Juan, supo devenir en la consolidación de programas radiales de los mas diversos géneros.
Porque en definitiva, no es tan sólo el propósito de pasar música. Quizá la sensación mas cercana, sea la de Douglas y Tony, los protagonistas de la famosa serie “El Túnel del Tiempo”. Ya que la emisión de cada programa parece trasladarnos a la época de la música que se pasa.
Ciertamente el manejo de narrar historias le quedó tan adherido a nuestro speaker que logra hacer de cada programa un radioteatro. Dependerá del grado de involucramiento de cada radioescucha.

De hecho al finalizar cada “Ritmo de Tango”, Juancito rompe las hojas del guión, prolijamente escritas a máquina. Decididamente un estilo de radio profesional, propio de otro tiempo.

Hasta aquí he narrado solo algunos aspectos de la obra de un polígrafo, que reside en Trelew desde los años 80´, pasando por diversas emisoras radiales de la zona.
Creo es un lujo contar con personajes de estas características. Máxime, cuando el prototipo de persona que sobre pasa determinada edad, es la de estar jubilado, y ser un mero espectador de la vida. Afortunadamente personajes como este (y algunos otros), nos muestran que uno puede y debe seguir produciendo.

Al igual que Cervantes escribió obras para teatro (Que noche de terror, de gran suceso en 1958), amén de sus inigualables radioteatros, por donde desfilaron gran cantidad de artistas trasandinos.

Con gente como esta uno logra hacer que su vida sea un tanto mas llevadera, y en definitiva nos dan una idea cabal sobre como debemos luchar contra viento y marea para defender algo precioso: vivir y hacer lo que nos gusta.