| Nos gustó [y mucho] esta entrevista de Milagros LEIVA GÁLVEZ publicada en el diario El Comercio de Perú. El médico argentino estuvo en Lima. Esta es su visión sobre el pasado no resuelto, sobre cómo cerrar círculos y finalizar etapas Tiene la misma barba de Freud, la misma mirada escrutadora de psicoanalista que te escucha alerta y te corta cuando se acaban los 45 minutos de sesión. Esta vez Carlos Martínez-Bouquet solo ha mirado su reloj para advertirnos que a cierta hora debe partir al aeropuerto, pero que tenemos todo el tiempo del mundo para hablar de finalización, para aprender a cerrar círculos. El doctor que viaja por el mundo enseñando el aporte del psicodrama, está convencido de que la espiritualidad es la mejor compañera de la razón. Es importante pensar, pero también sentir. Estudioso del budismo y buscador de experiencias místicas, sabe que la vida es un movimiento continuo. Que es importante morir para volver a nacer. ¿Por qué a la gente en general le cuesta soltar su pasado? ¿Qué síntomas? ¿Es un poco morir para renacer? ¿Cómo superar eventos dramáticos? Por ejemplo hay niños que fueron violados, mujeres agredidas. ¿Cómo salen de eso? ¿Para matar ese pasado hay que pasar por un tratamiento? Propone digerir lo vivido. ¿Aun no teniendo experiencias dramáticas, por qué resulta difícil cerrar los círculos? Es que la muerte asusta... ¿Qué otra cosa está prohibida? ¿Es aprendido? Todos los psicólogos y libros de autoayuda sugieren disfrutar el presente sin mirar tanto atrás. ¿Cómo lo ha logrado usted? ¿Y qué vio? Usted habla de la teoría de la escena. A veces, dice, no salimos del escenario y seguimos muy cerca del objeto del deseo. ¿Para cerrar los círculos es mejor ir a la platea? Las rupturas amorosas siempre causan drama... ¿Se puede hablar de olvido o mejor decimos perdón? ¿No es posible perdonar? Hay gente que dice que nunca perdonaría una traición y cree que quien lo hace es indigno. ¿Por qué nos quedamos enganchados en cosas que nos lastiman? Por ejemplo, trabajos que no nos gustan. ¿Cómo buscar la luz en el túnel? Una curiosidad. ¿Cómo hace para no enfermarse después de escuchar tanto tormento? ¿Usted, que parece haber encontrado las claves, está preparado para su muerte? ¿Cuántos hijos tiene? ¿No hay nada como la familia, no? ¿Y puedo conocer los motores para evitar trastornos? LA FICHA
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Bitácora devenida Golfista, temporal y afortunadamente. La sabiduría es ante todo conocimiento de si - proverbio chino.
domingo, octubre 08, 2006
Hay que morir para renacer
La Energía del Diseño y la Construcción

Hay cosas que nos llegan por obra del sincrodestino.
Entiendo como ejemplo claro, el haber sintonizado en "forma casual" un programa de Arquitectura en la BBC, un domingo a la mañana, sin haberlo planeado. Lo "casual" no es azaroso, y tiene que ver con el sincro.
Quedé impactado no solo con las obras que mostraban, sino con el concepto subyacente dentro del proceso creador.
En este sentido los británicos, asi como excéntricos, también saben apreciar conceptos como la estética y la intención en las construcciones.
Por eso sin mas dilaciones, os remito a la dirección donde se habla de las Construcciones Biónicas. En este capítulo, el presentador Charlie Luxton viaja a edificiones de ensueño, como esta oficina con naturaleza incluida. O ver el dirigible que parece el cuartel de las oficinas de ING en Holanda, diseñadas por Robert Meyer.

De todos modos, el ciclo de urbanismo es Dreampsaces.
Hay sobrados motivos para deleitarse no solo con sus interesantes laburos, sino también con la glamorosa Justine Frischmann (ex-lead singer of Elastica), quien aporta su cuota interesante.
Como perlita, va el modelo de habitat para la guerrilla .
Evidentemente la BBC se juega para bancar TV no convencional.
Saluda e imitable costumbre!
domingo, octubre 01, 2006
Asambleas
Muchos historiadores utlizan la investigación historiográfica para comprender hechos del presente.
Parten de determinados hechos, que usan como disparadores para entender y discutir conceptos actuales.
En la asamblea ateniense luego de la reforma clisténica [siglo IV AC], el pueblo ateniense logra poder soberano en las decisiones de Atenas, y la aristocracia pierde su lugar prepoderante.
El primer concepto a desarrollar es de de la asamblea como sujeto político. Una cuestión a tener en cuenta, era bajo qué condiciones un grupo, un colectivo dentro de contextos institucionalizados o no, podía transformarse en sujeto político.[1]
Una de las condiciones para que el sujeto político surgiera, tenía que ver con algún acontecimiento que transformara una situación dominada por determinado grupo. En algunos casos mediante la revolución, en el caso de Grecia, el grupo dominante era la aristocracia.
El revisionismo historico sobre la democracia ateniense fue cambiando, según la visión que se tenía en el momento de estudiar el fenómeno. En la Inglaterra del siglo XIX, se analizaba el imperialismo griego y su influencia sobre la democracia. Si uno analiza historiográficamente las distintas perspectivas de a Atenas democrática, notará que en distintos momentos se conforman diversas miradas sobre un mismo fenómeno, acorde con la situación desde la cual se aborda el fenómeno.
Hay entonces una Atenas democrática que es una Atenas burguesa, existe otra mirada sobre la Atenas imperialista, en relación con la expansión inglesa. Esto tiene que ver con la característica de reflejar/destacar ciertas visiones del presente comunes al pasado que se rescata.
La construcción de un pensamiento contemporáneo, a partir de un hecho pasado, permite "pensar situaciones", pensar que se vuelve significativo, tanto para el que lo piensa, como para aquel que accede a ese pensamiento.
Surge entonces la pregunta sobre la asamblea, si tiene alguna conexión con nuestro presente.
Tanto en las asambleas atenienses, como en las barriales de 2001, las de Gualeguaychú, o las de Colón, hay cuestiones comunes a pensar: cómo se conforman, y los contextos. En todas ellas se solicita a la gente, a un cuerpo colectivo, en ppio.no delimitado, decidir cuestiones, sin esperar soluciones externas.
En definitiva, un mecanismo institucional se transforma en una decisión política. Prácticamente se hacían cargo de cualquier situación que surgiera. Esto provocó en Atenas, que miradas conservadoras como la de Aristóteles, viesen allí una ausencia de ley. Una situación donde cualquier decisión emanada de la asamblea impone las condiciones para el resto de la comunidad.
En este sentido, la idea de sujeto político subyacente, es la organización de un dispositivo para decidir. Para tomar medidas políticas, aún con pocas condiciones de certeza plena, acerca de las consecuencias de dichas medidas.
Comienza a funcionar entonces, la soberanía de la asamblea, se pone en movimiento la autonomía de un cuerpo colectivo que decide sin representantes intermedios, llegando a tomar decisiones sobre cuestiones que pueden ser de vida o muerte [tal el caso de las guerras], poniendo de manifiesto el corazón del cuerpo político.
Trasladándonos a las asambleas argentinas, que arrancan en la década de los 90`en Cutral-Có, y las posteriores a la crisis de 2001, todas ellas arrancaron sin pedir nada al Estado. Se asociaban ante el vecindario, u otra entidad que los nucleara. En las de la crisis, el factor aglutinante fue la consigna "que se vayan todos".
Pero, ¿cuáles son los mecanismos que se ponen en juego, al producirse el encuentro?
Donde los que ya están allí [en la conducción de las asambleas], se autorizan a hablar, y se autorizan a decidir, en principio con la fuerza propia, don la propia potencia de haberse autorizado a actuar de esa manera.
Las asambleas de Gualeguaychú [contra las papeleras], invitan a ver el rol político de las mismas, y su soberanía. Sin embargo, recibieron amplias presiones desde diversos sectores políticos, y de entrada no lograron colmar las aspiraciones de sentido común, o mayor moderación. Ya que cuando decidían, decidían otra cosa.
Esto pone de manifiesto que en un contexto institucional del siglo XXI, no se puede calcar el funcionamiento de las asambleas atenienses, y menos aún pensar que se puede gobernar [un Estado] sobre la base de las asambleas.
Sin embargo, hay personas que se comprometen con el funcionamiento efectivo de las asambleas, creando así la posibilidad de instalar una verdad que tiene que ver con la situación relativa de tomar decisiones.
En una asamblea, los participantes utilizan un mecanismo para convencer o dejarse convencer. Aquí entran en juego las posibilidades de discusión y construcción de idea colectiva, que será verdad. Siempre y cuando sea votada por la mayoría.
Si uno no está convencido, y sostiene posturas contradictorias, convalida la decisión de la mayoría, como la decisión de todos, una vez que se vota.
Ese tipo de situaciones son el punto final del recorrido. Si existe un compromiso real respecto al buen funcionamiento de una asamblea [respetando las normas], la decisión final es aceptada por el resto de los asambleístas, tal como sucedió al levantar el corte de ruta en Gualeguaychú.
Esta aceptación es todo un desafío, y exige una confianza en el buen funcionamiento de las mismas.
Por cierto hay otras objeciones hacia el mecanismo de las asambleas, en particular frente a aquel que logra convencer a los demás: el demagogo de la Grecia clásica [y no era un término peyorativo en aquel entonces]. En el funcionamiento ideal, se debe convencer a los asambleístas a partir de una situación puntual, no se puede venir con un discurso armado de antemano.
La crítica aristotélica, como la de muchos intelectuales, es contra el sistema de gobierno democrático, en las asambleas, no ven con buenos ojos que el pueblo "se deje convencer". Sin embargo, esta aceptación se da, siempre y cuando la propuesta que el pueblo escuche sea considerada como justa, y existen sobrados motivos por los que el pueblo se convence, tanto en la Atenas clásica, como en la Argentina del Siglo XXI.
Bibliografía
Gallego, Julián; La democracia en tiempos de tragedia. Asamblea ateniense y subjetividad política. Buenos Aires. Miño y Dávila. 2003.
Badiou, Alan; Circunstacias. Buenos Aires. Libros del Zorzal. 2004.
martes, septiembre 26, 2006
Biológa de Día, escritora de noche

Nuestra bitácora despide con una lágrima una gran escritora: Paola Kaufmann.
En ciertas ocasiones, huelgan las palabras. Esta es una de ellas.
Trataremos de honrarla, siguiendo su sabroso ejemplo, alguien que "pese a su formación científica", se dió el lujo, y nos dió el gusto de leer una hermosa y vasta producción.
Reconocida a través de diversos premios.
Quizá el mas significativo, el Premio Casa de las Américas.
Pero también increíble en su forma de conjugar ciencia y escritura.
El año pasado con motivo de mi estadia porteña, me acerqué a Diego Golombek [en una de las charlas de la Sociedad Científica], y le pregunté por un curioso curso de Ciencia y Literatura [del Rojas].
Tenía interés en hacerlo, pero para variar [en mis extraños gustos], el escaso nro.de interesados no alcanzó para abrir el curso.
Esa habría sido la oportunidad de conocer a Paula entre sus dos pasiones.
Sin embargo tenemos su obra, que no es poca.
Recurro entonces a Patricio Barton: "A leer, que se acaba el mundo".
Hasta siempre escritora, Quique F.
lunes, septiembre 25, 2006
Escritores computacionales
Laburé con el tipo en Xerox. Computacionalmente una maza, sabía de cuánto uno le preguntaba, y si no sabía se ponía a investigar.
Amén de esto era todo un personaje y retrataba demasiado bien varias situaciones diversas.
Lean el cuento este y espero se rían, tal como sucedierame hoy.
Glosario:
PDM [Producto de Mierda]
BBB [Broadcast Base Band, un molesto digno personaje de Woody Allen]
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B.B.B. (Continuación de "El PDM que se creía impresora")
CAPITULO I – Llega BBB
Cuando por fin parecía la gente liberada de todos los males provocados por los PDM, de pronto el jefe llama a una reunión de área en la misma manifiesta lo siguiente:
"Hemos decidido que este departamento comience a dedicarse a temas como C.O.L.D., Image Processing y Administración documental, para ello hemos decido contratar a una persona especializada en estas tareas, precisamente no recuerdo su nombre pero si como lo llaman: "BBB" (Broadcast Base Band), ya que trabaja mucho en ambiente de redes...".
- Pero... (exclama el mismo empleado que había advertido acerca de los PDM).
- ¡Por favor!, déjeme concluir con el suministro de la información (ofuscado interrumpe el jefe).
"...Como va a necesitar hacerles muchas consultas va a estar junto con ustedes."
Luego de la reunión se decide colocar el escritorio en un lugar estratégico del centro de cómputos, en un sitio donde todos los empleados puedan estar cerca de él.
En la semana previa a la incorporación, había muchas expectativas a cerca de cómo iba a ser el desenvolvimiento del nuevo integrante y la relación con los demás empleados.
Finalmente llega la incorporación, para dicho acontecimiento se realiza una reunión de presentación, el clima de la misma es de bastante cordialidad, hasta que en un determinado momento el jefe le pide BBB que hable sobre su experiencia laboral y que explique su función a desarrollar en el sector y comienza su monólogo en voz alta que luego se va haciendo molesta:
- Eh... ehhhh, eeeeh, este, eh, bueno, ehh, yo tengo una amplia experiencia acerca de productos de COLD, Image Processing ...
Con el pasar de los minutos mientras continúa la molesta exposición se generaliza el desencanto entre los asistentes a la reunión, a uno de los empleados parece que la suerte se acuerda de él ya que suena su beeper con un mensaje de la esposa:
- QUERIDO LLAMA A CASA QUE MI MAMA VA A VENIR A VIVIR CON NOSOTROS, la noticia no es para nada agradable, todo lo contrario pero en ese momento de molesto monólogo esta noticia vino como agua en el desierto, a parte después de aguantar la exposición de BBB, va a ser un placer convivir con la suegra.
Por supuesto que después de hablar por teléfono 25 minutos (tratando de convencer a la esposa de revertir la situación, objetivo que no logra), volviendo al sitio de la reunión se entera que continúa BBB con su relato ya que su atronadora voz se escucha desde lejos; ya nadie aguanta más, finalmente el jefe le pide que sintetice ya que es la hora del almuerzo (no puede postergarse la hora establecida, de lo contrario se perderá el tiempo para dicho fin), BBB sigue con su ya insoportable relato, finalmente después de reiterados pedidos del jefe (que se terminan transformando en súplicas), el mismo afortunadamente concluye con su insoportable, perturbador y enloquecedor monólogo.
Todos los empleados lamentan la incorporación después de la reunión.
CAPITULO II – Almorzando con BBB
Luego BBB va a almorzar con sus nuevos compañeros, los mismos piensan que por tratarse de comer BBB va a ser más ameno, pero se equivocan...
Cuando BBB debe elegir sus preferencias a la hora de almorzar tanto en el plato como en la bebida que acompañará al mismo, en vez de hacer todo sencillo hace todo complicado, como si fuera poco los compañeros en un gesto de cordialidad le permiten ser el primero en solicitar su elección y sucede lo siguiente cuando dialoga con el desdichado mozo:
- Eh, este, ehhh, eeeh, este, acá hay un plato: rabas a la provenzal que no tiene precio, ¿a qué se debe esto?
- Bueno, es porque no está disponible en estos momentos.
- Ehhhh, este, ehhh, este, ehhh, este, ¿es ahora que no está disponible circunstancialmente o nunca lo estuvo?
- La verdad nunca lo estuvo, lo que pasa es que cuando hicimos la lista de precios habíamos pensado en incluirlo pero después se decidió lo contrario.
(Mientras tanto sus "compañeros" comenzaban a impacientarse).
- Pero la verdad no me parece ético, yo justo entre los 28 platos que ustedes tienen disponibles quería este, y no me parece bien que figure pero no esté disponible.
(Todo el restaurante miraba lo que ocurría ya que la voz de BBB llegaba a todas el local),
- Bueno, pero tenemos cualquiera de los otros platos para ofrecerle, por otra parte si le gusta el pescado tenemos trucha que es muy recomendable.
- ¡Ah!, eso me interesa...
(Los "compañeros" se sienten aliviados, pero...)
... pero dígame, ¿Cuál es el tiempo promedio de cocción de la trucha?
- Ese es un dato que se lo tengo que preguntar al cocinero
- Si puede ser...
(Ahora los "compañeros" ya no saben que hacer)
Cuando regresa el mozo le responde a BBB:
- Son 25 minutos...
- ¡No!, ehh, eeeeh, este, eeeh, este, tiene que ser 22, ya que más de ese tiempo se pierde un 5% de las proteínas que proporciona la trucha, por favor si puede ser avísele al cocinero que me lo prepare con 22 minutos de cocción.
- ¿Y para tomar que desea?
- Ehh, este, no a parte quiero acompañar el pescado con una ensalada de lechuga, tomate, huevo y zanahoria condimentada con vinagre, sal y aceite de pepita de uva.
- Lamentablemente tenemos sólo aceite de oliva, maíz o girasol...
- Bueno quiero con jugo de limón, pero que sea limón de verdad, no jugos envasados.
- ¿Y para tomar?...
- No, ehh, este, eeeeh, también quiero pan de centeno.
- No tenemos ese pan.
- Ehh, este, ehhh, este, ehhh, este, eeeeeh, ¿qué pan tienen?
- Figazza, pan francés, pan árabe, de salvado, flautitas.
- Quiero de salvado.
- ¿ Y para tomar?
- Agua con gas, pero no mucho...
- ¿Cómo?
(Mientras tanto el jefe abandonaba el local, ya que tenía una reunión lejos de aquel sitio.)
- Si puede ser destape la botella y déjela reposando 15 minutos, a parte no la quiero muy fría, pero tampoco natural.
Increíblemente después de 15 largos minutos, BBB termina con su complicada elección, los restantes comensales resuelven su plato en menos de 3 minutos.
Cuándo parecía que todos iban a disfrutar de la comida, unos de los ocupantes de la mesa, le pregunta a BBB cómo accedió a su nuevo puesto, ¡Para qué!; luego de esta pregunta BBB realiza otra de sus molestas exposiciones, impidiendo al resto de los presentes hablar sobre otros temas.
Cuando parecía que concluía el almuerzo, en momentos que le era solicitada al mozo la correspondiente suma a abonar:
- Ehh, este, eeeeh, este, eeeh, yo quiero un café, pero que no sea muy cargado, pero tampoco suave, y con un poco de crema, pero que la altura de la crema sobre el café no supere a la de la taza.
Afortunadamente para tanto para empleados del centro de cómputos como para empleados del restaurante, como así también para el resto de los asistentes al local gastronómico, finaliza la presencia de BBB (con sus compañeros) en dicho lugar.
CAPITULO III – El diario martirio
Lamentablemente llega la hora que BBB debe trabajar junto sus desdichados "compañeros".
- Eh, este, eeeeh, ehhh, mi sistema de COLD necesita de una impresión PostScript, por lo tanto necesito que funcionen esas impresoras que ustedes usan para otras cosas.
Por supuesto que se refería a los resistidos PDM, al hacer funcionar estos vuelven otra vez todos los problemas: los atascos, los interminables "procesando...", el modo de ahorro de energía, y todo lo que se pueda esperar de los mismos.
Mientras los PDM seguían torturando al personal con sus fallas, BBB volvía a la arena con más:
- Eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, este, tengo que hacer una consulta a Estados Unidos sobre la versión de ODBC del Windows NT, no se si conviene hacerla telefónicamente o por e-mail, por teléfono me comunico rápido pero no tengo, ehhh, este, la tranquilidad que tengo al redactar un mail, pero con el mail no me aseguro que halla llegado correctamente, a parte no sé la versión de MIME que tiene el receptor del mensaje, ehhh, este, ehhh, ya que hay un proveedor de una API, que es de origen finlandés y por lo tanto necesito saber si coloco el nombre del mismo con los caracteres finlandeses o no, ehh, este.
- ¿ Eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, qué me conviene mail o teléfono?
- ¿ Eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, qué me conviene mail o teléfono?
- ¿ Eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, qué me conviene mail o teléfono?
- ¿ Eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, qué me conviene mail o teléfono?
- ¿ Eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, qué me conviene mail o teléfono?
- ¿ Eh, este, ehhh, eeehh, este, eh, este, ehhh, eeehh, qué me conviene mail o teléfono?
Nadie le contesta, finalmente el jefe ya cansado de esto, le recomienda lo siguiente:
- Mandale un mail y pedile que te informe a la brevedad sobre el estado en que se encuentra la consulta, si en dos días no recibís respuesta, reenvía el mensaje.
Cuando parecía que BBB "se tranquilizaba", otra vez ataca:
- Eh, este, ehhh, eeeeh, tengo que hacer una presentación pero no sé si hacerla en carta, ehhh, este, ehhh, este, ehhh, ehhh, este, o A4, no se usar arial o times new roman.
Sorprendentemente uno de los PDM funciona correctamente, pero...
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién está imprimiendo acá?
- Es la facturación y no puede apagarse, de lo contrario habrá que tirar todo por la manera de generar los datos.
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, pero tengo que imprimir esta presentación.
Increíblemente BBB, acepta que se concluya la impresión pero pregunta cada 30 segundos el tiempo restante para la conclusión de la impresión.
Cuando por fin llega el turno de BBB, este pregunta:
- Ehh, ehh, ehh, ehhh, este, ehhh, no hay papel A4 de 90 gramos, este es carta de 75.
Y no hay forma de convencerlo que imprima en otro papel, es necesario requerir unas resmas de este papel.
Inesperadamente aparece en su escritorio una confirmación de un fax que alguien olvidó en su escritorio que es de hace dos semanas atrás (con lo no tiene para nada importancia alguna), BBB aprovecha esto para lanzar uno de sus atormentadores "broadcasts":
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿de quién es esta confirmación de fax?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿de quién es esta confirmación de fax?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿de quién es esta confirmación de fax?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿de quién es esta confirmación de fax?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿de quién es esta confirmación de fax?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿de quién es esta confirmación de fax?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿de quién es esta confirmación de fax?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿se puede tirar?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿se puede tirar?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿se puede tirar?
- Tirala (le responde un empleado que ya no soportaba más)
Minutos después:
Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, estuve viendo que en el servidor que ustedes me asignaron, hay una impresora levantada que me crearon sin mi autorización y consentimiento que me está produciendo una disminución en la performance del equipo en el orden del 0,001%.
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, voy a bajar dicho servicio.
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, voy a bajar dicho servicio.
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, voy a bajar dicho servicio.
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, voy a bajar dicho servicio.
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, voy a bajar dicho servicio.
Con el pasar de los días van acaeciendo distintos sucesos en los que está involucrado BBB, muchos empleados piden pasar a otro sector, otros renuncian, algunos optan por retiro voluntario. Y la situación se torna insoportable (mejor dicho BBB), el psicólogo de la empresa no puede con la carga de trabajo.
Para apaciguar los ánimos, se envía a BBB a un curso de 3 días sobre "Influencia de la aparición del Euro en la C.E.E. sobre la globalización de la macroeconomía mundial", por supuesto que este curso no iba a aportarle mucho al diario labor de BBB, pero la intención era permitir descansar a los empleados.
Pasan los días y se siente una atmósfera de tranquilidad provocada por la afortunada ausencia de BBB, pero el último día se produce una depresión generalizada, la causa: el pensamiento colectivo y obsesivo sobre la vuelta de BBB.
Finalmente vuelve y con el todos sus "broadcasts"
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, alguien estuvo usando mi P.C., puedo ver huellas dactilares en el teclado que no son las mías,
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién estuvo usando mi P.C.?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién estuvo usando mi P.C.?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién estuvo usando mi P.C.?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién estuvo usando mi P.C.?
- A parte está desconectado el mouse, ¿Cómo se conecta?
- Y hay un archivo hosts.txt que ocupa 1kb, ¿Se puede borrar?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién estuvo usando mi P.C.?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién estuvo usando mi P.C.?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién estuvo usando mi P.C.?
- Eh, este, ehhh, este, eeeeh, este, ehhh, ¿Quién estuvo usando mi P.C.?
Estos y otros acontecimientos provocan una reunión entre los restantes miembros del grupo que buscan una solución.
CAPITULO IV – La solución
La primer solución que se adopta es la de incorporar música funcional a las tareas, pero BBB, se conoce casi todos los temas que pasan y los acompaña canturreando y realizando una improvisada percusión sobre su escritorio, prueban pasando música instrumental, pero BBB la acompaña con tarareos; esta solución no solamente que fracasa sino que complica ya que agrega al sufrimiento provocado por todo lo anterior los insoportables cánticos.
Pasan los días y se discuten soluciones y alternativas: despedirlo no se podía porque era muy alta la indemnización, trasladarlo tampoco porque no lo querían en ningún otro lugar.
Pero de pronto se llega a una feliz solución: se lo nombra "Gerente de Proyectos Especiales", pero por ahora (y seguramente por siempre), no tendrá gente a su cargo, eso si se aseguran que la oficina exclusiva tenga aislamiento sonoro suficiente para evitar cualquier indicio de BBB, para eso se prueba trayendo a todos los empleados a ese reducto y se les informa a los mismos que si gritan fuerte BBB no molesta más, también se trae a tres tenores, y a la banda sinfónica de la Policía Federal que interpreta un par de marchas, desde afuera no se escucha nada, finalmente se prueba con BBB y afortunadamente tampoco se lo oye. Posteriormente se le informa que la política de la empresa es que todos los gerentes mantengan la puerta cerrada durante todo el tiempo.
Finalmente vuelve a la carga el empleado que le había advertido a su jefe sobre los PDM, está vez manifiesta:
- Disculpe, BBB no es BBB Broadcast Base Band precisamente...
viernes, septiembre 15, 2006
Félix de Azua
La relación con sus padres no fué buena. Vivía castigado, y por ende dentro de su pieza.
Esto provocó una lectura compulsiva del joven de Azúa, quien comenzó a escribir una novela policial sin decirle nada a nadie.
Un día su padre lo descubre, y en una escena que recuerda como kafkiana e impardable, le rompe una a una todas las hojas de su obra, mirándolo a los ojos.
Al evocar esto arriesga que había una gran competencia entre el y su padre.
Seguramente porque este no podía responder a la infinidad de interrogantes que el futuro filósofo le planteaba.
Por eso se fué de su casa a los 16 años, como para que no lo enviaran a buscar con la Guardia Real.
De Azúa, se doctoró en filosofía, es profesor de estética, novelista, ensayista y poeta.
Obtuvo el premio Herralde por su novela "Diario de un humillado".
Otras obras: Mansura, Lecturas compulsivas, Cambio de Bandera, Farra, Historia de un idiota contada por el mismo.
Sus estudios
Algunos de sus compañeros de colegio (los mas inteligentes), se dedicaron a las ciencias. En cambio, el quería enterarse "que hacemos aquí en esta caricatura", la única forma de enterarse era a través de la filosofía.
Empezó entonces sus estudios, de una manera ingenua, queriendo saber "que es este montaje cruel y sin sentido".
Sin embargo, lo único que consiguió, fue enterarse que en aquel entonces la carrera de filosofía era cruel, y sin sentido. Pese a ello, le tomó afición.
"En París estudiaba con unos tipos simpáticos y muy inteligentes. Iba a sus clases, tomaba notas , me explicaban cosas. Tomabamos café, conversábamos [Ecoute Michel! ..].
Años mas tarde sabría que eran Foucault, Derrida. Pero en aquel entonces daban clases, eran gente absolutamente normal.
Tardamos mucho en darnos cuenta, como en aquella película de Minelli, donde aquel que se encuentra con Dean Martin le pregunta:
- Perdone Sr. Dean Martin, ¿ya sabe Vd. quien es Vd.?"
Allí conoció a Agustín García Calvo, el filósofo mas incisivo de los que hoy rondan los 75 años. Agustín comenzaba sus clases de la manera que hay que empezar, con gente que no sabe nada de filosofía, haciendo filosofía presocrática.
Y recuerdo al ppio. los delincuentes y los quinquis preguntándose que está diciendo este tío, a que se esta refiriendo. Y al cabo de una hora, estaban discutiendo:
- No tu dices que este vaso no está aqui. Este vaso está aquí!
En fin, ya discutian sobre la realidad, en términos platónico-aristotélicos.
Porque es verdad, y Agustín tiene razón, la filosofía es simplemente el pensamiento, y cualquiera es capaz de pensar ..
El franquismo
Una dictadura nunca dura cuarenta años, si no tiene la complicidad absoluta de todas las fuerzas económicas y de una parte muy importante de la sociedad.
La política de Franco fué una política de represión, de todo el aspecto intelectual. Pero eso al país le importó un bledo. Aquí que maten intelectuales es la cosa mas normal del mundo desde el siglo XIII. Pero la política economicamente entregada a los tecnócratas del Opus Dei, enriqueció a las burguesias regionales, acompañada de un crecimiento enorme por parte de los inmigrantes. Tanto los que se iban fuera del país, como los que iban de una región a otra de la penísula.
Eso hizo que buena parte de la población no estuviese en contra del franquismo, pese al horror.
Por caso una familia proveniente de las Alpujarras que se instalaba en Barcelona en los 70. Venía de una realidad donde comía una vez a la semana algo consistente, y el resto mojaban pan en tomate triturado para subsistir. Aquí al cabo de 6 meses podían comprarse una gabardina y se sacaban una foto en la plaza y la mandaban al resto de su familia. Al año tenían piso. A los 4 tenían moto o un coche.
¡Esa es una fuerza muy difícil de politizar!
Gente que sale de la mas absoluta miseria, que derecho tiene uno de exigirle sacrificios en nombre de la revolución universal!
martes, septiembre 12, 2006
Sarmiento

Con motivo del día del Maestro y merced a la visita de Waldo Ansaldi al programa de Atilio Bletta [Soltando Pájaros, Sábados de 12 a 13 por LRA 1 - 870 Khz], me puse a hojear un poco sobre la vida de este personaje.
Claro la mirada, es que uno lo idealiza como un eterno viejito, y lo asocia con la figura de los maestros. Sin embargo, Domingo Faustino, heredó de su tío, el presbítero José de Oro cierto espíritu combativo.
Me sorprendí al ver que quiso estudiar tanto en el Seminario de Córdoba, como en el Colegio de Ciencias Morales y no logró ingresar en ninguno de ellos. Se enrola en el ejército para abrazar fortmente la causa unitaria. A los 20 y luego a los 29 años se exiliará en Chile.
El país vecino aprovecha su formación autodidacta y sus múltiples intereses sobre su visión de la labor educativa y fundará allí la Primera Escuela Normal.
Etcétera, etc.
La cosa es que en su labor política Sarmiento visita los EE.UU., y allí presencia los esfuerzos que empeñaba esa nación para el tendido del primer cable submarino entre Europa y América. Fuertemente impactado por las implicancias de esta noticia, percibe cierta importancia estratégica: "lo que antes tardaba días, por este cable llega en tan sólo horas".
Una vez en el gobierno, como Presidente de la Nación da instrucciones precisas al Ministro del Interior [Dalmacio Vélez Sarsfield] para el tendido del cable telegráfico.
Durante una interpelación en el Congreso, la oposición arguye uso indebido de fondos, justamente por haber destinado fondos de caminos y punetes al tendido del telégrafo.
La defensa de Vélez es impecable "Los telégrafos también son caminos; son los caminos de la palabra".
Otra anécdota refiere al carácter "mediático" de Domingo Faustino. Durante su presidencia [1868 - 1874] los personajes del gobierno podían circular con relativa tranquilidad entre el público, ya que sus rostros no eran conocidos por la mayoría de las personas, fenómeno que derribarían la TV y el cholulaje, y las fotos de los diarios.
En aquel entonces "El Mosquito" era una publicación que resumía los hechos cotidianos, y caricaturizaba a los personajes. Sarmiento al ver que no aparecía dibujado, llegó a pasar por la redacción y solicitarle al dueño que lo incluyese en sus dibujos "aun cuando fuese para desagradarlo".
Evidentemente y en varios sentidos, Domingo Faustino sabía de la importancia de las noticias, de los medios y del fuerte desarrollo que tendría en el futuro. Por eso lo considero un precursor del desarrollo internetiano.
viernes, agosto 04, 2006
El ímpetu de Oscar Alemán
Y permiten a uno comprender mejor su obra.
Esta habla sobre la dura infancia de un guitarrista como pocos, versátil y poco reconocido dentro de nuestro país [no así en el exterior].
Aquí va:
Santos, Brasil, 1922.
El negrito danzaba en la vereda, con la melodía prestada de un yoro interpretado por un guitarrista callejero en esa misma esquina.
El negrito bailaba y se contorneaba: todo sonrisa, todo simpatía, y una multitud detenía el tránsito de la vereda para disfrutar del espectáculo.
La mayoría de los transeúntes ya lo conocía.
Era Oscarzinho, el mismo que le lustraba los zapatos a los trabajadores del puerto por la mañana.
El mismo Oscarzinho que se ganaba sus monedas abriendo las puertas de los coches en la zona más fina de la ciudad.
Todos allí conocían de las virtudes de ese negrito incansable, que pronunciaba mal el portugués, que corría por las calles de Santos a las zancadas y que paraba algunas horas, por la noche, para dormir bajo el refugio de los bancos en la plaza.
Cuando Oscarzinho terminaba su faena, estallaban los aplausos.
Hasta el más humilde de sus espectadores ocasionales escarbaba en sus bolsillos en busca de esa moneda que pagara la sonrisa matutina, el esfuerzo del negrito que parecía dispuesto a impedirles a todos llegar temprano a sus trabajos.
Pero los transeúntes, que ya se dispersaban, no sabían todo de Oscarzinho.
No sabían qué hacía Oscarzinho con aquellas monedas que guardaba en un sobre celosamente oculto en su pantalón.
No sabían, acaso porque el tiempo los apremiaba y los patrones no miraban con buenos ojos a los que llegaban tarde, que Oscarzinho se corría un pique de un par de cuadras hasta el negocio de Marcio, el luthier de la ciudad.
Allí Oscarzinho entregaba el puñado de monedas que había juntado ese día, que se sumaban a todas las monedas que ya engordaban el paquete que Marcio guardaba detrás del mostrador con el nombre de aquel negrito escrito en manuscrita algunos meses atrás. "Quiero que me haga el mejor cavaquinho", había exigido el danzarín callejero, doce años, todo entusiasmo y 25 centavos en la mano.
Marcio entonces sonrió y le prometió que cuando juntara los 200 pesos necesarios, él le entregaría el mejor cavaquinho de Brasil.
Todos los días irrumpía en su negocio un agitado Oscarzinho con su puntual cuota de monedas para meter en el paquete con su nombre, con su sueño.
Con el tiempo y a fuerza de tantas visitas, Oscar fue ganándose la amistad de la mujer de Marcio, quien le ofrecía tomarse un café con leche en el negocio, mientras empezaba a rasgar las primeras cuerdas del cavaquinho de la vidriera que amablemente le prestaban para que practicara.
Uno de esos días, Oscarzinho corrió más que nunca con la felicidad de haber recaudado dos pesos, después de un par de días sin haber podido juntar nada para su cavaquinho.
Pero algo desmoronó el sueño de aquel negrito. En la vidriera del negocio cerrado, un
cartel anunciaba la fatalidad: "Cerrado por duelo". Oscarzinho tocó el timbre y la mujer de Marcio salió entre lágrimas, y entre lágrimas lo abrazó y le contó que Marcio había muerto esa mañana. Ella fue quien le confesó al oído cuáles habían sido las últimas
palabras de su marido: "Que a Oscarzinho no se le cobre ni un centavo más, está todo pago".
Cuando entraron al negocio, la señora le entregó el cavaquinho que Marcio había armado para él, por el que tanto había trabajado desde hacía meses.
Una sonrisa descarada se filtró entre la tristeza del rostro de aquel morochito que temblaba, de pie y con un cavaquinho flamante en sus manos flacas.
Nadie podía explicarse en Santos porqué Oscarzinho lloraba y se reía esa tarde, abrazado a su instrumento.
Nadie conocía demasiado, a decir verdad, de la trágica vida de aquel danzarín moreno.
Tampoco sabían los transeúntes de dónde venía Oscarzinho, y casi ninguno había oído nombrar en toda su vida el nombre de aquella misteriosa ciudad chaqueña, de nombre Resistencia...