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martes, diciembre 01, 2015

Derechos del lector

En el 71° cumpleaños de Daniel Pennac, compartimos este precioso legado que debe formar parte de los maltrechos derechos humanos.
Hoy compartimos sugerencias para contagiar el gustito por la lectura.
A tal efecto, compartimos un genial recetario, resumido en el decálogo del escritor francés Daniel Pennac, e ilustrado por Quentin Blake.
Os suena el nombre de Quentin? Fue el ilustrador predilecto de Roald Dahl, escritor de Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate entre otros.
El poster que adjuntamos, traducido al castellano, fue utilizado en una campaña de promoción de la lectura, en Francia durante 2009.
Pennac da pistas precisas. Para incitar a la lectura, uno debe buscar relatos copados, que despierten pasión y risa, en vez de ir con títulos vetustos para nuestr época. Siempre se debe leer por placer, dando por tierra con aquello de “lectura obligatoria”.
Una forma práctica de evocar a Pennac, quien está soplando 71 velitas este 1° de diciembre.

Os invitamos entonces a conocer el decálogo con ‘
Los Derechos del Lector’:
1. El derecho a no leer.
2. El derecho a saltarnos las páginas.
3. El derecho a no terminar un libro.
4. El derecho a releer.
5. El derecho a leer cualquier cosa.
6. El derecho a leer lo que me gusta.
7. El derecho a leer en cualquier parte.
8. El derecho a hojear.
9. El derecho a leer en voz alta.
10. El derecho a guardar silencio.



Jaco Pastorius, a 64 años de su natalicio

El 1° de diciembre de 1951 nacía en Pensilvania, Jaco Pastorius, bajista, compositor y arreglador de jazz fusión
Jaco fue autodidacta, y cultivó una nueva vertiente del bajo eléctrico, que había sido un instrumento de acompañamiento que estaba en la retaguardia dentro de las bandas. Jaco quitó los trastes de su propio bajo eléctrico, transformándolo en un fretless, variedad del bajo poco conocida y utilizada, cuya sonoridad es más similar a la del contrabajo acústico.
Otra modificación que fue decisiva para contruir su peculiar sonido fue reemplazar las habituales cuerdas de planas, por otras redondas, logrando así mucho mas cuerpo en el sonido. Esta sonoridad, sumada a su innovadora técnica de digitación, y la particular posición de su mano derecha, lograrían posicionar al bajo eléctrico en un nuevo nivel interpretativo. De este modo, comenzó a darse nuevos usos al instrumiento, tanto para acompañar como para tocar melodías principales e improvisar. Roles que en aquella época, eran exclusivos de instrumentos como la guitarra eléctrica, la trompeta, el saxofón y el piano.
Esto hizo de Jaco, un mito en el desarrollo del bajo eléctrico.

De pequeño tocó en bandas escolares, pero a la cabeza de la batería. Un accidente sufrido en su rodilla, haría que cambiara su posición en la banda, intercambiando rol con el bajista. Logró aprender todo el repertorio con su nuevo instrumento en solo una semana.

En 1974 comenzó a hacerse más conocido al grabar el disco Bright Size Life acompañando a Pat Metheny. Dos años después, grababa su primer disco solista, titulado Jaco, aclamado por la crítica y por sus colegas, y que lo llevó a los primeros planos de la escena jazzística internacional. ambas grabaciones son míticas.

Mas tarde se incorporaría a Weather Report desde 1976 hasta 1981, conjunto del que siempre quiso formar parte. Cuando el conjunto oyó el sonido de Jaco, pensó que estaba utilizando un contrabajo, precisamente por la sonoridad que le daba.
Falleció el 21 de septiembre de 1987.

Low Rawls a 82 años de su nacimiento

Lou Rawls era prácticamente una institución en Estados Unidos.
En los años ochenta, un periodista español que estaba allí para entrevistar a Lou Reed se pasmó al descubrir que eran muchos más los estadounidenses que conocían a Lou Rawls que aquellos que sabían de la existencia del fundador de The Velvet Underground. Rawls resultaba muy visible: encabezaba programas benéficos televisivos y organizaba torneos de golf para recaudar fondos con destino a la educación de jóvenes afroamericanos y, sobre todo, ejercía como imagen pública de la cerveza Budweiser.

Nació el 1° de enero de 1933 en Chicago.
Desde pequeño comenzó a cantar gospel en iglesias bautistas. Luego se trasladaría a Los Ángeles.
Se enroló dos años como paracaidista en la 82 Aerotransportada; sufrió un terrible accidente que lo dejó fuera de escenarios durante largos meses. Ya recuperado, puso su grave e inconfundible voz en el glorioso “Bring it on home to me” y tantos otros temas compuestos por su amigo Sam Cooke.

A principios de los sesenta, grabó para Capitol Records.
Allí lo etiquetaron como vocalista de standards de jazz y blues. Aunque Rawls pronto se identificó con otro género, aún no identificado, donde contaba experiencias personales y las de su gente. Algo de esto quedó reflejado en Lou Rawls live! (1965).

También se acercó al soul, aunque sin renunciar al próspero circuito de los clubes nocturnos, que incluían Las Vegas.
Allí conocería y recibiría el espaldarazo de Frank Sinatra, a quien homenajearía con Rawls sings Sinatra.
Trabajó con orquestas, grupos pequeños y, sobre todo, con el productor y arreglador David Axelrod, que supo proporcionarle material moderno ideal para su registro de voz.
Entre sus éxitos mencionaremos Love is a hurtin' thing (1966), Dead end street (1967) y You good thing is goind to end (1969).

En los setenta le costó encontrar el nuevo rumbo del mercado, aunque en MGM lanzó una de sus canciones emblemáticas, Natural man (1971), con su elegante afirmación de orgullo negro.
Todo cambiaría en 1976, al integrarse a Philadelphia International. Porque los creadores del Sonido de Filadelfia aprovecharon su cálida voz de barítono y pusieron sus mejores recursos a su disposición.
Allí llegaría su mayor éxito, con You'll never find another love like mine (1976). Así se convertiría en un ícono, apareciendo en películas y series de televisión.
Su voz era conocida e inconfundible, resonando hasta en dibujos animados, donde fue doblajista, y en spots publicitarios.

Tras la bancarrota de Philadelphia International, grabó para Epic, Blue Note entre otras. Centró su actividad en los trabajos como actor y en conciertos: realizó numerosas giras por bases del Ejército de Estados Unidos. El Pentágono descubrió que era de los pocos artistas que atraía tanto a los soldados blancos como a los negros. También era un favorito en eventos empresariales, porque as grandes empresas apreciaban su mensaje de superación constante. Sin perder la sonrisa, continuó trabajando hasta el año 2004, y nos dejó a principios de 2006.

Un director de cine nos canta los 80

Este 1° de diciembre, Woody Allen celebra sus primeros ochenta años de vida. El director sabe que tiene algo de talento, “pero no el suficiente como para bombear sangre a mi corazón cuando entre en rigor mortis”. Puede que Woody no lo celebre, si nosotros. Gran trabajo hay en la obra de este cineasta que se autodefine como “un humorista de Brooklyn que ha tenido suerte en la vida”.

Natalio Grueso, lo describe como un renacentista, culto, superviviente dentro de la industria del cine estadounidense gracias a haber construido a su alrededor un buen equipo de trabajo. Amén de producir sus películas con poco capital.

A sus ochenta años, Woody llega con una película por estrenar, escribiendo otra, y preparando una serie de televisiva para Amazon. Anda en esto e insiste que es capaz de compaginar ambas escritura. Acusa sordera de un oído, cosa que lo ayuda para desconectarse cuando quiere, apagando el audífono.

Allen empezó a trabajar muy joven gracias, haciendo gala de gags hilarantes en situaciones inauditas. Esto le permitió corroborar su talento para la escritura. Con solo 16 años, remitió algunos de sus chistes a un agente, a través del cual empezó a suministrar material a Nick Kenny, columnista de ‘The New York Daily Mirror’. Transitaba 1952, y asomaba su nombre artístico, el de Woody Allen.
Quien es capaz de detener un rodaje, escabullirse durante 15 minutos y regresar al plató con una nueva y genial versión de la misma escena, pero renovada”.
Su carrera corrió peligro durante la guerra de Vietnam. Pero se eximió el reclutamiento, en el último examen médico, cuando un doctor descubrió que se mordía las uñas!

Por esa capacidad creativa, Allen produce mucho: obras de teatro y ensayos (aún) inéditos en su haber.
“Su habilidad cómica le ha permitido salvaguardar su carrera en términos económicos”, afirma Natalio Grueso, autor del libro Woody Allen: el último genio. Describe que una vez escribió que una pareja se declaraba en medio de un fenomenal atasco de tráfico. El productor le dijo que eso significaba 200 coches, cuatro horas de calles cortadas y 100.000 dólares de más en el presupuesto. Rápidamente lo cambió y el amor floreció … desde una simple cabina telefónica ...


Sus padres superaron los 100 años. Tenemos Woody para rato. Feliz cumple!