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jueves, junio 27, 2013

Parole

Ivonne Bordelois habla de las palabras y muestra como reflejan nuestra calidad de vida. Elemento sanador.


Amén!

miércoles, junio 19, 2013

Deleite oral

Así podríamos resumir el espectáculo (literalmente hablando), que anoche, martes 18 de junio ofreciera la narradora Ana María Bovo, en el cine teatro Auditorium de la litoraleña Puerto Madryn. El escenario despojado casi por completo. Solo la artista, vestida con una sobriedad ibérica, una silla y el telón de fondo. Micrófono en mano, Ana María tomó a cada uno de los 100 espectadores, y empezamos su derrotero con cuentos breves. Visitamos barrios varios de París, con el factor común de la sencillez y la sensibilidad.
Por mas actuación que fuere, siempre hay mucho de autobiográfico, y descubrimos no solo los genes de sus ancestros, sino de sus descendientes.
Anduvimos por Montmartre, ferias varias, y navegamos por el Sena. Sacamos fotos y descubrimos el brillo de la luz, precisamente en la cité lumiére.

La narradora aclaró que en breve, dejarían de ser necesarios los aplausos a intervalos cortos, cuestión que oficiaba de cortina entre relatos. No forzados, sino espontáneos.
Luego vendrían narraciones de película, en todo sentido, porque se dió el lujo de llevarnos al cine Sarmiento.
Aquel de la cordobesa ciudad de San Francisco, donde un tio suyo que trabajaba allí, introdujo en el mundo del celuloide a varios miembros de la familia, en particular a los mas pequeños. Visitamos la fila 21, el maní con chocolate, y las interpeladoras pregunta de un ser querible, que los hizo viajar a los mundos del neorrealismo italiano, a Hollywood y al cine argentino de otra época.
Narró, nos tomó el tiempo, tuvo el sentido exacto del tiempo de cada espectador, cuestión que la delató como excelente lectora de los silentes gestos de cada espectador.
Su única escenografía es la silla, aquella que arrancara como un gajo de las rondas de cuentos de los que fue partícipe durante su infancia.
Y como lo logró! Pese a los denodados esfuerzos comunicativos del s.XXI, donde todo es urgente, y hasta en el reducto mas mínimo, llegan las (malditas) señales de los teléfonos móviles.
Una irrupción. Detuvo su narración. El espectador cortó, e ipso pucho, hubo un redial. Nuevo corte (y confección). Ana María invita a apagarlos, o atenderlos fuera de la sala, si era la llamada para atender un parto .. Sigue el alumbramiento de historias, y en medio de un western de Hollywood, aparece una misteriosa conversación que se entremezcla con el espectáculo. Todos asombrados, espectadores, organizadores, y la propia artista con gran enojo, que supo disimular (profesionalmente). Corte de la narración, y explicación acerca de la concentración que necesita, etc. Stop and go. No se identifica la procedencia irruptiva. Reaparece lejana, pero aún audible.
Así y todo, la Bovo retoma el espectáculo con velocidad, virulencia y convicción profunda. Dispuesta a quitar de las cabezas espectadoras, el diálogo interpuesto, volvemos al celuloide.
Y concluye el relato dejando en claro el amor a la butaca, al disfrute colectivo, al vínculo que supo forjar el tío que adoptó a sus sobrinos como hijos.
Yendo de la cama al living. De Leonardo Favio, a Nothing Hill, pasando por Gian Franco Pagliaro.
El amor a las funciones especiales de los martes, y como estos días se transformaban en sábados, casi automáticamente una vez finalizado el cole..

Cerramos el cine, y Ana María, subió el telón.
Proyectó fotos y vino lo mejor del espectáculo.
El viaje a una localidad cercana a Almería, de ande era su abuelo, hombre que aprendió a capturar el viento, instalando molinos en tierras argentas.

Ana regresó al poblado de sus ancestros, Alboloduy, en 1986, y tomó contacto con una sobrina de su abuelo,Anita María. Una joven de 86 años, soltera, entera y llena de vida.
Mostró no solo fotos, sino cartas de aquella mujer que tan solo había cursado hasta tercer grado, pero siguió eternamente en la escuela de la vida.
En cada carta una oración, un soneto de agradecimiento.
Una luz cegadora, que con sus destellos iluminó toda la sala.
Allí se enteró que todo el pueblo concurría a la casa de la dama. Las señoras para rezar, los grandes en busca de escucha y consejos de una octogenaria, y los chicos, en busca de historias que ella (genialmente) narraba.
Mendel y la genética no mintieron. Hay dones que se llevan en la sangre. No deben estar escondidos.
Hay que sacarlos afuera, regarlos y cuidarlos.
Aquella plantita, sembrada un cuarto de siglo ha, hoy es un vergel, casi una selva tropical.
Si no fuera por sus relatos, de esta realidad no nos salva ni Tarzán.
Fueron 90 minutos de disfrute, de sinceridad, sin chabacanerías. Sino conectando desde lo mas profundo de las historias, reviviendo aquel género, mágico, como el de los relatos.
Estabamos en la platea, pero era casi una ronda.
Tan solo faltó el fuego, ese que puso la sobrina narradora, que no en vano lleva el mismo nombre.

Gracias a Osde por tan feliz iniciativa.

viernes, agosto 24, 2012

Borges

Nacio un 24 de agosto de 1899. Se lo conoce como Jorge Luis, pero su nombre completo era Jorge Franciso Isidoro Luis Borges.
Un escritor que supo crear pequeños universos, haciendo viajar a sus lectores en tiempo y espacio.
Conocedor de varios idiomas, y cultor de lenguas muertas, unio las palabras, con su historia y evolucion, y las condimento con la mitologia.

Ser polemico, ironico y agudo. Publico ensayos, cuentos  y poemas.
Se destaco en narraciones policiales, al haber escrito junto a Adolfo Bioy Casares, bajo el seudonimo de Honorio Bustos Domecq. Nombre que tomaron de los respectivos bisabuelos de ambos.

Quizá se recuerden mas sus polémicas declaraciones, donde siempre deslizaba metamensajes, en forma de humor, o haciendo afirmaciones antojadizas, bajo el mote de "ignorante".
Cultor de un estilo difícil de reproducir, porque es necesario un amplio conocimiento en infinidad de temas: mitología nórdica, matemática, lenguas antiguas, y lunfardo entre otros.

Como perla va una anécdota de un encuentro entre Borges y Enrique Estrázulas, que fueron a una lechería de Maipu y Cordoba. Al rato, Estrázulas, ve pasar por la calle a Alfredo Zitarrosa y lo invita a unirse a la reunión. Alfredo aceptó solo por la presencia de Estrázulas, y no por la de Borges. Cuando este le pregunta a Zitarrosa a que se dedica, Alfredo respondió, "soy cantor popular". Inmediatamente Borges le preguntó si ese título se lo había propuesto el mismo, o se lo había asignado Perón.
La reunión siguió animadamente entre los tres por largo rato, narrando chistes sobre uruguayos y argentinos. Ocurrente tríada!

Ajedrez




I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?

miércoles, diciembre 14, 2011

La palabra

Comparto mensaje que nos brindó ayer el querido Jorge Corneo, al entregarnos el título de locutores nacionales. Breve, y elocuente.

Muy queridos Lorena, Soledad, Marina, Quique y Walter:

Cuando en Locución III trabajábamos el tema de nuestras intervenciones como locutores en la radio, haciendo referencia a las características del lenguaje radiofónico y al tipo de atención de los oyentes, les recomendaba que desarrollaran una sola idea por vez; es decir, en cada parlamento, o en cada intervención.

Quiero ser fiel a esa recomendación y dejarles como despedida, una sola idea, una idea que tiene que iluminar y sostener el trabajo profesional:

AMEN Y RESPETEN LA PALABRA

LA PALABRA PREÑADA DE SENTIDO; la que se gesta en el silencio, en el estudio, en la observación, en la escucha y desecha toda locución vacía de contenido.

LA PALABRA DICHA CON CORRECCIÓN Y CON BELLEZA, superando esa instalada indigencia a la que Pepe Eliaschev llama la escualidez expresiva.

AMEN Y RESPETEN LA PALABRA CREADORA, capaz de despertar mundos insospechados en la imaginación de nuestros escuchas.

LA PALABRA CONSTRUCTORA DE LA CONCORDIA Y DE LA UNIDAD, porque como docentes del aire, con humildad y generosidad, a través de cada palabra que respetemos y amemos, vamos a ser edificadores de la PAZ.

AMEN Y RESPETEN LA PALABRA .., LA DICHA Y LA COMPROMETIDA ..
LO DEMÁS VENDRÁ POR AÑADIDURA.

Jorge Guillermo Corneo
Teatro Español
13 de diciembre de 2011

viernes, marzo 12, 2010

Alejandro Mayol


Inauguramos la sección La Palabra, un seleccionado del citado suplemento que se publica en La Opinión, precioso diario de Rafaela. 
La pluma es de Raúl Vigini, escritor inquieto y visionario. Nos honra con su presencia en Carpe Diem. A continuación, una preciosa entrevista a Don Alejandro Mayol.
Grazie!


Logró lo que los grandes -mujeres y hombres- esperan de su obra: que trascienda y se haga anónima cuando el destino la lleve por los caminos del tiempo.
Su aporte valioso al cancionero popular y a la liturgia permitió que la música acompañe sus cantos reflexivos. Es el inspirado autor de la idea primigenia de la Misa Criolla que ha logrado el reconocimiento universal. Conversamos desde el ámbito familiar, de su vida.

LP - ¿Dónde nació?
A.M. - En Buenos Aires en 1932.

LP - En algún momento de su vida la vocación religiosa se hizo presente.
A.M. - Sí. Ingresé al seminario a los 19 años y fui ordenado sacerdote en diciembre de 1959. También estudié Teología y filosofía en el Seminario y Sociología en la UBA.

LP - En esos años compartió momentos importantes en lo personal y como argentino, seguramente.
A.M. - En ese momento formábamos un grupo en el que todos los curas tenían la misma idea, desde las páginas de Tierra Nueva que tenía esa línea y se publicaron tres números. Era la posición de ese grupo: el tercermundismo. En ese momento era bastante complicada la relación como para mezclar otro tipo de temas como en mi caso que estaba con mis propias decisiones. No quería interferir en eso, pero no por eso dejé de estar en contacto y de ser amigo con todos.

LP - La amistad con Carlos Mugica sin dudas lo marcó para siempre.
A.M. - Carlos Mugica fue una gran persona. Un hombre bueno. Nos conocimos en Acción Católica en la Parroquia del Socorro. Hicimos el seminario juntos, si bien Carlos era mayor que yo. Nos ordenamos juntos. En la foto estamos uno al lado del otro. Hice un año de ingeniería primero, después ingresé al seminario, porque mi padre me pedía que hiciera algo de facultad para ver si seguía con "esas" ideas. Seguí con las ideas. Con Carlos fuimos muy amigos. Hicimos cursos juntos. El famoso curso sobre Teilhard de Chardin. Fue un curso muy interesante con gente muy interesante y ahí estuvimos con Carlos bastante directo. Era asesor de la JUC -Juventud Universitaria Católica- en Medicina y yo en Farmacia.

LP - ¿Cuándo compuso música?
A.M. - En los años 60, 61 y 62 se dieron los momentos de mayor composición. Antes hacía algunas cosas en el seminario, cuando integraba el coro. Aunque me echaron junto al Padre Mugica porque desafinábamos. Después de eso el director nos dijo que sonaba mejor sin nosotros.

LP - Entonces vino la televisión y una forma diferente de mostrarse como cura.
A.M. - A algunos de la jerarquía eclesiástica no les gustó. El programa de televisión "Trampolín a la vida" fue en esos años también. Allí fui más conocido. Estuve en el 7, en el 9, en el 11. Pasé por todos los canales.

LP - La autoría y la composición lo tuvieron como protagonista.
A.M. - Entre los temas más conocidos están "La Creación" que después grabó Piero y recorrió el mundo. Nos contó que en países latinoamericanos la conocen popularmente. Otro tema es "Hay fiesta en la casa en el padre". Muchos de cowboy porque tenía debilidad con esa música y además porque recién empezaba con la guitarra, como ejemplo está "Luna de miel en Arizona". Otros son "La milonga de David y Goliat", "Zaqueo".

LP - ¿Había un lugar de inspiración por excelencia para escribir y componer?
A.M. - Los temas en muchos casos los creaba siendo profesor universitario cuando iba a los campamentos de Bariloche. Es el caso de "La Caravana", "O Trompeteiro", "La Creación", "La zamba del grano de trigo". "No hay mayor amor" pasó a integrar La Pasión. Después llegaron "Pajarito de rastrojo", "Llaga", "Tú", "La resurrección".
Muchos temas están grabados por mí cuando fui a España antes del 70.

LP - Pero escribió obras integrales dedicadas a temas cristianos y a nuestro país.
A.M. - La "Misa Criolla" se gestó en los 60 y en 1964 le llevé en un cuadernito la idea desarrollada de la obra a Ariel Ramírez, con ritmos de nuestro folklore y sobre un esquema litúrgico que fue la base de la que partió esta obra que hasta hoy sigue difundiéndose por todo el mundo. Después vinieron lo que llamo las "óperas cancheras" porque se representan en estadios de fútbol: "La Pasión según San Juan" se representó en Vélez en el 83 y en el 85, y "La Patriada", un trabajo sobre la identidad nacional, cuando era Secretario de Cultura de Florencio Varela. "El hálito" fue posterior, en realidad no se terminó. Una vez se adaptó en un Congreso de Catequistas en Posadas -Misiones- y se representó en un escenario impresionante que fue una puesta muy linda.

LP - Le dedicó tiempo a escribir. Los libros y la manera más directa de plantear ideas diferentes.
A.M. - Cuando salí de la iglesia terminé el libro "La historia de los católicos posconciliares en la Iglesia Argentina" con Norberto Argel y Arturo Almada que publicó Galerna. Escribí el cuento "Para que el sol no se apague" y con eso se hizo una película, hice el guión y la película se llamó "Las travesuras de Cepillo" que se vio por televisión varias veces. Y mi primer trabajo formal después de ponerme a escribir el libro y terminarlo fue en la Federación Gráfica Bonaerense en la parte de prensa y cultura, siempre en el área de cultura, en la época de la CGT de los argentinos con Ongaro.

LP - Participó con la actividad cultural en el ámbito gubernamental.
A.M. - Estuve unos meses en La Plata en la Dirección de Educación y Cultura en el año 73. Después en Florencio Varela con el advenimiento de la democracia durante 13 años hasta hace un tiempo. Entre 1973 a 1975 fui ayudante de la cátedra de Historia Nacional y Popular en las facultades de Filosofía y Letras y en la de Ciencias Económicas de la UBA.

LP - Y un día decide dejar el sacerdocio.
A.M. - Decidí dejar el sacerdocio. Y en realidad me obligaron a optar. Yo en ese momento dije: quiero al sacerdocio y la quiero a Beatriz. No optaba, es lo que sentía, no me hubiera ido si no me obligaban a optar.

LP - De ahí en más comenzó a crecer la historia familiar.
A.M. - Dejé los hábitos en marzo de 1969 cuando me casé con Beatriz que estudiaba periodismo y algo de sociología. Tuvimos cuatro hijos: María Lorena, Ramiro, Marías y Emanuel.

LP - ¿Ese ámbito fue propicio para presentar en sociedad un proyecto con objetivos de vida?
A.M. - Nos presentamos con los hijos en algunos lugares. Ellos siempre estuvieron ligados al arte. Nuestra casa que es de varios pisos fue una especie de caja de resonancia de distintos instrumentos: abajo sonaba el piano, en el medio sonaba la batería y la guitarra, las voces.

LP - La obra musical tuvo tanta trascendencia que el Papa también la conoció.
A.M. - Cuando vino el Papa en el 82, trabajé con un grupo de gente e hicimos una puesta con los santos latinoamericanos y la Virgen de Guadalupe en un estadio. Con cada uno se hizo una semblanza y se explicaba ilustrando con grandes marionetas, los famosos cabezudos, y los temas fueron interpretados por Teresa Parodi, Abel Pintos, entre otros reconocidos intérpretes.

LP - Déjenos un mensaje musical aunque sea para leerlo.
A.M. - Imagínense la música entonces. (toma la guitarra y comienza.) "Todo era frío sin vida y tenebroso. cuando de pronto se oyó la voz de Dios. la luz rasgó con un trueno las tinieblas y el mundo entonces de la nada surgió. Nace el universo la tierra soleada, brisa de alborada, de la creación; espigas que ondulan, savia que se agita, seres que se invitan a alabar a Dios. Por eso hay que cantar aleluya. Al crear la vaca, Dios hizo la leche, hizo el dulce'e leche, todo lo hizo bien. crea el firmamento pone en él la luna, crea medialunas, todo lo hizo bien." (y por horas, seguimos cantando en la intimidad familiar de este hombre austero, comprometido y feliz).