jueves, diciembre 17, 2009

La alegría no es solo brasilera

Yo no quiero vivir paranoico
yo no quiero ver chicos con odio
yo no quiero sentir esta depresión
voy buscando el placer de estar vivo.

Te suena, no?
Obvio, es un fragmento de Yo no quiero volverme tan loco del otro genial Loco de la música, el Charlie García.
Y bien dice, el ex Sui Generis, Máquina de volar pájaros, Será girado y mesmísimo clavadista García, la alegría también nos compete. Fijate sino, como la transmite Agustín Pereyra Lucena, guitarrista tan ignoto como la calle que lleva su apellido, cercana al Cemic de Las Heras, o a la sede central del ACA en Ciudad Autónoma de los Aires viciados.



Y fijate ahora al Negro Aguirre y al peruano-argento Lucho González. Otro dueto que le pone mucho ritmo a la cosa:

Almendra

La tapa original de este disco la perdieron los de la misma discográfica.
Por tal motivo, el Flaco Spinetta tuvo que repetir de un día para otro el mismo dibujo. Ya que los directivos amenazaban e incitaban a publicar una foto de los integrantes de Almendra, pero el Flaco se opuso férreamente.
Quizá en la discográfica hayan perdido intencionalmente el dibujo original, pero no se salieron con la de ellos........

Father McKenzie

¿Te acordas de Eleanor Rigby?
La canción fue escrita en la casa de John y el nombre original era "Ola Na Tungee" y el cura se iba a llamar Father McCartney, hasta que se dieron cuenta que todos iban a pensar que estaban hablando del padre de Paul, así que cambiaron el Nombre a MacKenzie.
Paul siempre sostuvo que el nombre "Eleanor" lo tomo de la actiz Eleanor Bron (quien actuó en la Película Help!) y el apellido "Rigby" era una tienda de abarrotes ubicada en la ciudad de Bristol. Pero durante la época de los 80, alguien encontró una tumba en el patio de la iglesia St. Peter (lugar donde se conocieron John y Paul), cuyo epitafio tenía grabado el nombre de "Eleanor Rigby" (muerta el 10 de octubre de 1939 a la edad de 44 años).
En relación a este hecho, Paul se refiere diciendo:
"El patio de la iglesia St. Peter era un lugar que John y yo frecuentabamos regularmente, es posible que haya visto la tumba con el nombre y quizas inconscientemente lo haya recordado o relacionado; quizás mi memoria se clavó particularmente en ese recuerdo, o en el nombre, Eleanor. Pero el nombre no me resultaba suficiente, queria un apellido poco común, y recuerdo un día, caminando con Jane por la ciudad de Bristol, divisé una tienda con el nombre Rigby, y pense -eso es, ya lo tengo-."
En la avenida Stanley Street, Liverpool, se encuentra una estatua diseñada por el artista Tommy Steele con una placa que reza "Donated to all the lonely People", es un banco con una mujer sentada en él.

Rita Lee hizo una versión memorable, y Stanley Jordan nos deleita sin hablar, sino pulsando las cuerdas (y cómo!)

Y con el banjo, se podrá hacer algo (musicalmente) interesante?

Bela Fleck nos responde, y en el segundo videillo hallaréis un personaje conocido.
Si es el artista de cine y TV, quien además compuso el tema que ejecutan ..
Completo el guacho/gaucho!



¿Qué se puede hacer con una nota?

Fijate el amplio abanico que logran estos conjuntos:

Uptown vocal jazz


The Springfields


El mítico Tom Jobim


El Modern Jazz Quartet

Toy perdido: ¿que tren debo tomar?

Estoy en Retiro, y ver tantos coches me marea. Miro pa' todos lados y no tengo idea.
Debo viajar a Dr.Domingo Cabred a mi futuro permanente hogar, junto a Juano, el Negro, Zanotti y tantos otros (no se hagan los sotas). De repente, suena Dave Brubeck y el tipo me ilumina. ¿Qué dice? Escuchadlo, y fijaos si podéis resistiros a la pulsión de mover el piecito derecho pa' arriba.

I - Sat, Monty Python and The meaning of life

Monty Python es un grupo iniguablabe.
A 40 años de su debut con su Flying Circus (1969-1974) I-Sat estrena Almost The Truth , excelente documental en el que sus integrantes cuentan la historia del grupo cómico británico. Incluidas peleas, celos, tragedias y delirios de grandeza.

En seis capítulos se descubren sus orígenes en las universidades de Oxford y de Cambridge, sus trabajos como guionistas y la gran oportunidad de disparar contra todas las instituciones de la sociedad de la época, sin dejar nada en su lugar. 

Monty Python, Almost The Truth, documental en tres capítulos.

I-Sat. Todos los domingos del mes, a las 13 (doble emisión). Repite el jueves 24 (los capítulos 1 a 3) y el 31 (4 a 6), a la medianoche.

¡Grande I-Sat! Ya tengo mi regalito navideño ..




He aquí un fragmento de la citada peli (The meaning of life, traducida como Estamos todos locos), ande los tipos despliegan (parte) del arsenal creativo.
Sencillamente inigualables.


(Por lo menos, ASÍ lo veo yo - Nimo & Kikillo dixit)

Cyrus Chestnut

Y su trío ejecutan Christmas is coming.
Mucho swing tienen los tipos.

About Cyrus: considerado como un músico trascendental de su generación.
Su estilo está enraizado en las fuentes del Gospel, y con un conocimiento exhaustivo de la tradición del piano Jazz, cita a Art Tatum, Hank Jones, Red Garland y Tommy Flanagan como sus maestros.

Dwight speech

Capítulo 17 de la segunda temporada de The Office.
Memorable, no solo la actuación de Dwight, sino la actitud de merda de su jefe, quien demuestra ser un envidioso incontenible.
Si el discurso y los aplausos guardan algún contenido con la realidad de alguna sociedad, no nos sorprendamos: Pan y circo!

What child is this?

Seguimos con la Navidad no tradicional, ni melosa, la que nos ayuda/empuja a renacer/sonreir/cantar. Que no es poco.
Una mina que amén de cantar como los dioses, es una diosa.
Miss Nueva York en 1983, Miss Norteamérica al año siguiente.
Relajate y escuchala. Lindo regalo navideño ..

El pícaro sueño


¿Sabés que sucede cuando el esquivo sueño no quiere venir?

Según Martha Gantier Balderrama, vienen las Libélulas, y provocan esto:

Las alas
de las libélulas del sueño
aletean cuando tocan
el corazón de los amantes.

Las libélulas
del sueño
sueñan
ensopar sus alas
en la tinta
que segregan
los corazones
de los amantes.

Kafka

Franz Kafka tiene tanta bibliografía sobre su nombre que orientarse en este terreno, requiere gran paciencia.
Hasta no hace mucho, de Kafka se destacaban su desamparo, fragilidad y aflicción, el retrato gris de un ciudadano aplastado por la autoridad de su padre, aturdido en un trabajo de oficina que lo consumía, doblegado por el pánico sexual, incapaz de liberarse de sus propios tormentos y aprisionado en una ciudad (Praga) que, dada su condición de judío, le impedía llevar la existencia acorde que todo hombre merece. 
Así y todo, dotado de una asombrosa creatividad pa' las letras, (ir)responsable de algunos de los relatos más fecundos que se han incorporado en el último siglo a la memoria colectiva.
Hasta acá, todo lo que hablamos de Kafka, es verdadero, pero también restrictivo. Kafka es más misterioso, quiero decir, más inagotable que la imagen de un tipo fracasado, que por algún momento se coló en el imaginario colectivo.
Todo el mundo sabe quién es Kafka, o sabe -aunque no lo haya leído- qué significa "kafkiano", lo que supone saber -y no es poco saberlo- que la realidad contiene la perturbadora dimensión que divulga ese adjetivo. No obstante, Kafka es menos kafkiano que sus personales, pese al empeño de tantos bienintencionados exégetas, empezando por el diligente Max Brod, para quien el autor de La condena era más un santo que un fabulador, aunque nunca dejaremos de agradecerle que se ocupara de preservar y dar a luz la obra inédita de su amigo, muy superior a la publicada en vida de Kafka.
Menos abundantes, sin duda, que las interpretaciones, estudios y asedios a la obra de Kafka son los libros generales dedicados a su vida. Las biografías ya clásicas, por distintos motivos, de Max Brod y Klaus Wagenbach, quedaron superadas por la biografía de 1984 The Nightmare of Reason, de Ernst Pawel, y ésta acaso lo será por la monumental de Rainer Stach en tres volúmenes, de la que sólo ha aparecido el segundo,Los años de las decisiones, que cubre el periodo 1910-1915, publicado en español por Siglo XXI, en 2003, a solo seis meses de su edición en alemán.
La aparición del ensayo biográfico de Louis Begley El mundo formidable de Franz Kafka cumple con sólida determinación el cometido de ofrecer una imagen del escritor desprendida de tantas adherencias de mitógrafos, y de ser, al mismo tiempo, una excelente introducción a su obra. Lo extraordinario de este libro es que nada esencial queda fuera; Begley se ocupa, con la minuciosidad requerida, de cuanto fue importante en la existencia de Kafka, y no por acercarse más a lo cotidiano que a lo simbólico su exposición, por lo demás vivificada por un estilo muy ameno, resulta menos eficiente; se abstiene de "interpretar", pero sus observaciones son muy sobrias y suspicaces, nunca traídas por los pelos, como imputar a "la incapacidad o falta de voluntad de Kafka para correr riesgos" el dilema nunca resuelto, que tanto atormentó al escritor, entre su vocación literaria y la seguridad que le proporcionaba su trabajo -en el que llegó a ocupar un alto cargo- en el Instituto de Seguros. El retrato trazado por Begley, sin dejar de ser admirativo y reconstituyente, transmite una infrecuente veracidad.
Algo que no puede decirse, en general, de Cuando Kafka vino hacia mí..., agrupación bastante heterogénea, o más bien promiscua, de testimonios, en algunos casos se dirían deposiciones judiciales, no de escritores contemporáneos -aunque alguno hay-, o de personas que trataron de cerca a Kafka -también-, sino de toda suerte de declarantes, entre ellos una sobrina (que tenía 12 años cuando Kafka murió), compañeros de escuela y de instituto, amigas de sus hermanas, vecinos, ocasionales amigos, en fin, una ronda de testigos que parece convocada para asegurar que Franz Kafka fue un ser humano extraordinario -¡la necesidad de hacer confluir genio y bondad!-, no un ectoplasma con furor caligráfico. Estos alegatos, compilados por Hans-Gerd Koch, quieren contribuir (I hope so), a humanizar, todavía más, al autor de Un médico rural. ¡Hacemos votos para que alcance su cometido!

LLuvias

Martha Gantier Balderrama
Hoy,
la lluvia no  ha pasado por aquí
con sus sacos de agua a las espaldas.
Hoy la lluvia no ha sido cómplice de mi huída.
Hoy a la lluvia
su ramo de espigas se le ha caído en otras latitudes

Hoy,
bajo ese plato luminoso
las marionetas vestidas con sus ropitas de colores
han veraneado sobre el tablado  
y se han bañado
de alegrías embolsadas…
Y han bronceado sus corazones blancos.
Y no han sabido que la lluvia no ha venido.

Hoy,
la lluvia no ha pasado para mí.
Abuelita cíclica,
habitante de nidos etéreos
hoy no has venido a refrescar mi garganta.
Del  centro de mi cuerpo
alguien, con su voz de bambú quebrado,
grita por mí.

Hoy la lluvia no ha pasado para mí.
Y sin embargo…

miércoles, diciembre 16, 2009

Al mismo tiempo

Poesía de Fernando Cabrera y del Eduardo Mateo, ambos con su decir tan uruguayés/profundo.

Satchmo navideño

Navidad con trompeta. A la pipeta!

Biromes y servilletas

En Montevideo hay poetas, poetas, poetas
que sin bombos ni trompetas, trompetas, trompetas
van saliendo de recónditos altillos, altillos, altillos
de paredes de silencios de redonda con puntillo.

Salen de agujeros mal tapados, tapados, tapados
y proyectos no alcanzados cansados, cansados
que regresan en fantasmas de colores, colores, colores
a pintarte las ojeras y pedirte que no llores.

Tienen ilusiones compartidas partidas, partidas
pesadillas adheridas heridas, heridas
cañerías de palabras confundidas fundidas, fundidas
a su triste paso lento por las calles y avenidas.

No pretenden glorias ni laureles, laureles, laureles
solo pasan a papeles, papeles, papeles,
experiencias totalmente personales, zonales, zonales
elementos muy parciales que juntados no son tales.

Hablan de la aurora hasta cansarse, cansarse, cansarse
sin tener miedo a plagiarse, plagiarse, plagiarse
nada de eso importa ya mientras escriban, escriban, escriban
su mana su locura su neurosis obsesiva.

Andan por las calles los poetas, poetas, poetas
como si fueran cometas, cometas, cometas
en un denso cielo de metal fundido, fundido, fundido
impenetrable, desastroso, lamentable y aburrido.

En Montevideo hay biromes, biromes, biromes
desangradas en renglones, renglones, renglones
de palabras retorciéndose confusas, confusas, confusas
en delgadas servilletas como alcohólicas reclusas.

Andan por las calles escribiendo y viendo y viendo
lo que ven lo van diciendo y siendo y siendo
ellos poetas a la vez que se pasean, pasean, pasean
van contando lo que ven, y lo que no, lo fantasean.

Miran para el cielo los poetas, poetas, poetas
como si fueran saetas, saetas, saetas
arrojadas al espacio que un rodeo, rodeo, rodeo
hiciera regresar para clavarlas en Montevideo

Luminosidad


Cada visita al Loco de la música y su entorno, dejan un fruto: una enseñanza, una reflexión, varias canciones, una discusión.
Pero siempre con buena leche.
Suelo salir mas completo y centrado de estas charlas. Más iluminado.

Son momentos del año,
espacios de pequeña lucidez
segundos de claridad
que se pueden extender.

Infusiones de sana discusión,
y por-que no meditación,
porque la introspección
también está presente.

Es el Loco y sus huestes,
posters de Dalí, Charlie y el Che
boletos de bondy y poesías,
juntos como en botica.

Gracias a esta combineta,
y a los seres que allí habitan,
cada encuentro (al cuadrado)
arroja luz, en medio de tanta oscuridad.

Y eso es la Navidad,
luz donde falta,
palabra de aliento,
ganas de renacer
pa' seguir viviendo.

Correo Organizado

Esto nos sugiere GMail, interesante y poderosa herramienta.

martes, diciembre 15, 2009

Navidad Boreal

Esta es la que nos narra Oscar Peterson, desde el pentagrama:

lunes, diciembre 14, 2009

La polenta musical

Fuerza y convicción de los US 3 en este bien logrado videillo funky.